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Hechos 9:20 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

20 Y en seguida en las sinagogas predicaba a Jesús que éste es el hijo de Dios.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

20 En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que este era el Hijo de Dios.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

20 Y enseguida comenzó a predicar acerca de Jesús en las sinagogas, diciendo: «¡Él es verdaderamente el Hijo de Dios!».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

20 y en seguida se fue por las sinagogas proclamando a Jesús como el Hijo de Dios.

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La Biblia Textual 3a Edicion

20 Y enseguida predicaba a Jesús° en las sinagogas: ¡Éste es el Hijo de Dios!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

20 y en seguida predicaba en las sinagogas a Jesús, diciendo que éste era el Hijo de Dios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

20 Y luego predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que Éste es el Hijo de Dios.

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Hechos 9:20
32 Mga Krus na Reperensya  

Ha confiado en Dios; líbrele ahora, si le quiere, pues dijo: De un Dios soy hijo.


El centurión y los que con él guardaban a Jesús, al ver el terremoto y las cosas que sucedieron, fueron muy espantados, diciendo: Verdaderamente hijo de un Dios era éste.


y llegándose a él, el que tienta, le dijo: Si eres hijo dé Dios habla para que estas piedras vengan a ser panes.


Respondióle Natanael, y dícele: Maestro, tú eres el hijo de Dios, tú eres el rey de Israel.


Respondieron los judíos: Nosotros tenemos ley, y según la ley debe morir porque se hizo a sí mismo hijo de Dios.


Y respondió Tomás y díjole: ¡Señor mío y Dios mío!


Estas están escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en el nombre de él.


Y ellos, atravesando desde Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia, y entrando en la sinagoga el día del sábado sentáronse.


porque ésta la ha cumplido Dios a los hijos de ellos, a nosotros, levantando a Jesús, como también en el salmo segundo está escrito: Mi hijo eres tú. Yo hoy te he engendrado.


Hablando con franqueza, Pablo y Bernabé dijeron: A vosotros primeramente era menester que fuese hablada la palabra de Dios, mas puesto que la rechazáis y no os juzgáis vosotros mismos dignos de la eterna vida, he aquí nos volvemos a los gentiles.


y llegados a Salamina anunciaron la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan por ayudante.


Y aconteció en Iconio que del mismo modo, ellos entraron en la sinagoga de los judíos y hablaron de tal manera que creyó una grande multitud de judíos y de griegos,


y el día del sábado salimos fuera de la puerta a un río donde solía haber oración; y sentándonos hablábamos a las mujeres reunidas,


mas los hermanos en seguida en la noche enviaron a Pablo y a Silas a Berea. los cuales al llegar entraron en las sinagogas de los judíos.


Discutía pues en la sinagoga con los judíos y los prosélitos, y en la plaza cada día con los que se encontraban.


Y según su costumbre, Pablo entró a ellos, y por tres sábados discutía con ellos sobre las Escrituras,


Y llegó a Efeso y a aquéllos los dejó allí; y él entrando en la sinagoga, discutió con los judíos.


Y discutía en la sinagoga, cada sábado, y persuadía a judíos y griegos.


Y entrando en la sinagoga, hablaba con denuedo por tres meses discutiendo y persuadiendo lo que se refiere al reino de Dios.


Como iban por el camino, llegaron a una agua, y dice el eunuco: He aquí agua ¿qué me impide ser bautizado?


Dijóle Felipe: Si crees de todo corazón es permitido. Y respondiendo él dijo: Creo que el hijo de Dios es Jesu-Cristo.


Y Saulo se fortalecía más y más, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, probando que éste (Jesús) es el Cristo.


declarado hijo de Dios con poder, según el espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos, Jesu-Cristo nuestro Señor,


revelar a su hijo en mí, para que yo lo anunciase entre los gentiles, al instante no me apegué con carne y sangre,


Con Cristo he sido crucificado. Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí. Lo que ahora vivo en carne, lo vivo en la fe del hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.


Al mensajero de la iglesia que está en Tiatira, escribe: Esto dice el hijo de Dios que tiene ojos como llama de fuego y pies semejantes al bronce:


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