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Apocalipsis 22:19 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

19 y si alguien quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa de lo que está escrito en este libro.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

19 Y si alguien quita cualquiera de las palabras de este libro de profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa que se describen en este libro.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

19 Y si alguno quita algo a las palabras de este libro profético, Dios le quitará su parte en el árbol de la vida y en la Ciudad Santa descritos en este libro.

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La Biblia Textual 3a Edicion

19 y si alguno quita de las palabras del rollo de esta profecía,° Dios quitará su parte del árbol de la vida y de la santa ciudad, de las cosas que han sido escritas en este rollo.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

19 Y si alguno quita algo de las palabras del libro de esta profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa descritos en este libro'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro.

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Apocalipsis 22:19
24 Mga Krus na Reperensya  

¡Ay de vosotros! intérpretes de la ley porque lleváis la llave de la ciencia. Vosotros no entrasteis y a los que entraban los impedisteis.


Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de la profecía, y guardan las cosas escritas en ella, porque el tiempo está cerca.


y el atrio que está fuera del templo, déjalo fuera, y no lo midas, porque fué dado a los gentiles y hollarán la santa ciudad cuarenta y dos meses.


y le rendirán homenaje todos los que habitan sobre la tierra cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida del Cordero que está inmolado. c. 17, 8.


Y oí una voz del cielo que decía: Escribe: Bienaventurados los muertos que en el Señor mueren desde ahora, sí, dice el Espíritu, para que se descansen de sus penas, porque sus obras siguen con ellos. (Fil. 1:23.)


Quien tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias: El que venciere no será dañado de la muerte segunda.


Y al que venciere y guardare hasta el fin mis obras, le daré potestad sobre las naciones;


Quien tiene oído oiga lo que dice el Espíritu a las iglesias. Al que venciere le daré a comer del árbol de la vida que está en el Paraíso de Dios (c. 22:14, 19).


y la ciudad santa, nueva Jerusalem que bajaba del cielo, de parte de Dios, arreglada como una novia ataviada para su esposo.


Y dijo el que estaba sentado en el trono: He aquí, hago nuevas todas las cosas. Y díceme: Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas.


He aquí vengo presto, y mi galardón conmigo para retribuir a cada uno, conforme a su obra. (Sal. 61 -13; Is. 40:10.)


En medio de la gran plaza de ella, y de la una y de la otra banda del río un árbol de vida que hace doce frutos, dando cada mes su fruto, y las hojas del árbol para la salubridad de las gentes.


Y he aquí vengo presto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.


Al que venciere le haré columna en el templo de mi Dios, y no saldrá más fuera, y escribiré sobre él el nombre de mi Dios y el nombre de la ciudad de mi Dios de la nueva Jerusalem que desciende del cielo de parte de mi Dios, y mi nombre nuevo.


Al que venciere le haré sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí, y me senté con mi Padre en su trono.


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