Biblia Todo Logo
Online na Bibliya
- Mga patalastas -





Apocalipsis 1:5 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

5 y de parte de Jesu-Cristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados en su sangre;

Tingnan ang kabanata Kopya


Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Nueva Traducción Viviente

5 y de Jesucristo. Él es el testigo fiel de estas cosas, el primero en resucitar de los muertos y el gobernante de todos los reyes del mundo. Toda la gloria sea al que nos ama y nos ha libertado de nuestros pecados al derramar su sangre por nosotros.

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Católica (Latinoamericana)

5 y de parte de Cristo Jesús, el testigo fiel, el primer nacido de entre los muertos, el rey de los reyes de la tierra. El nos ama

Tingnan ang kabanata Kopya

La Biblia Textual 3a Edicion

5 y de Jesús el Mesías, el Testigo fiel, el Primogénito de los muertos y el Soberano de los reyes de la tierra.° Al que nos ama y nos libertó° de nuestros pecados con su sangre,

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 y de parte de Jesucristo, el testigo fidedigno, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y al que nos libró de nuestros pecados con su sangre

Tingnan ang kabanata Kopya

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su propia sangre,

Tingnan ang kabanata Kopya




Apocalipsis 1:5
53 Mga Krus na Reperensya  

así como el hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir, y dar su vida en rescate por muchos.


Y acercándose Jesús les habló, diciendo: Me fué dado todo poder en el cielo y sobre la tierra.


Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora para que pasase de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, al extremo amólos:


Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; como os amé, vosotros también os améis los unos a los otros.


Como me amó el Padre, yo también os amé. Permaneced en mi amor.


Díjole pues Pilato: ¿Luego rey eres tú? Respondió Jesús: Tú lo dices, soy rey yo. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo para dar testimonio a la verdad. Todo el que es de la verdad oye mi voz.


En verdad, en verdad os digo que lo que sabemos hablamos y lo que hemos visto testificamos, y no recibís nuestro testimonio.


Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su hijo, al unigénito, para que todo el que confía en él no perezca, sino que tenga vida eterna,


Y lo que ha visto y oído, esto testifica y su testimonio nadie lo recibe.


Mirad por vosotros mismos y por todo el rebaño en que el santo Espíritu os puso por obispos para apacentar la iglesia del Señor que se adquirió por la sangre propia.


que el Cristo debe padecer, que primero de los muertos a resucitar, debe anunciar la luz al pueblo y a las gentes.


al cual propuso Dios en propiciatorio por la fe en la sangre de él en demostración de su justicia a causa de haber pasado por alto los pecados antes cometidos en la tolerancia de Dios,


Mas en todas estas cosas vencemos por medio de aquel que nos amó.


Y esto erais algunos, mas os lavasteis, mas fuisteis consagrados, mas fuisteis justificados en el nombre de nuestro Señor Jesu-Cristo y en el espíritu de nuestro Dios.


Con Cristo he sido crucificado. Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí. Lo que ahora vivo en carne, lo vivo en la fe del hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.


pero Dios, siendo rico en misericordia, por su mucho amor con que nos amó


y andad en amor como también el Cristo os amó y se entregó a sí mismo por nosotros en ofrenda y sacrificio a Dios en olor de perfume (Ex. 29:18).


y él es la cabeza del cuerpo, de la iglesia, el que es principio, primogénito de entre los muertos para que en todo él tenga el primado;


Te recomiendo delante de Dios que vivifica a todas las cosas, y Jesu-Cristo que testificó ante Poncio Pilato la bella confesión,


la cual, en tiempos propios, mostrará el bienaventurado y único soberano, el Rey de los que reinan y Señor de los que señorean,


¿De cuánto peor castigo pensáis que será juzgado merecedor el que pisoteó al Hijo de Dios y tuvo por común la sangre de la alianza (1 Cor. 11:25) Con que fué santificado, e injurió al Espíritu de la gracia?


cuánto más la sangre del Cristo que por espíritu eterno se ofreció a sí mismo inmaculado a Dios limpiará vuestra conciencia de obras muertas para servir a un Dios viviente.


sino con preciosa sangre como de cordero inmaculado, intachable, de Cristo


Mas si en la luz andamos, como él está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesu-Cristo su hijo nos purifica de todo pecado.


En esto está el amor, no que nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó y envió a su hijo propiciación por nuestros pecados.


Y el séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo diciendo: Vino el reino del mundo a ser del Señor nuestro y de su Cristo y reinará por los siglos de los siglos (Dan. 7:13,22).


Y daré a mis dos testigos, que profeticen mil doscientos sesenta días, vestidos de sacos,


Estos pelearán con el Cordero; y el Cordero los vencerá, porque es Señor de señores y Rey de reyes y los que están con El, son llamados y elegidos y fieles.


Y vi el cielo abierto, y he aquí un caballo blanco, y el montado en él llamado fiel y verdadero y con justicia juzga y guerrea.


Y tiene sobre su manto y sobre su muslo nombre escrito: Rey de reyes y Señor de señores.


Sé ¡donde moras, donde está el trono de Satanás, y retienes mi nombre, y no negaste mi fe, ni en los días en que Antipas, mi testigo fiel, fué matado entre vosotros,, donde Satanás mora.


Al mensajero de la iglesia que está en Laodicea, es cribe: Esto dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:


Y le dije: Señor mío, tú lo sabes. Y me dijo: éstos son los que vienen de la tribulación, la grande, y lavaron sus ropas y las blanquearon en la sangre del Cordero.


Sundan mo kami:

Mga patalastas


Mga patalastas