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Apocalipsis 1:3 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de la profecía, y guardan las cosas escritas en ella, porque el tiempo está cerca.

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Biblia Reina Valera 1960

3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Dios bendice al que lee a la iglesia las palabras de esta profecía y bendice a todos los que escuchan el mensaje y obedecen lo que dice, porque el tiempo está cerca.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Feliz el que lea en público estas palabras proféticas y felices quienes las escuchan y hacen caso de este mensaje, porque el tiempo está cerca.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Bienaventurado° el que lee y los que oyen las palabras de la profecía, y guardan las cosas en ella escritas, porque el tiempo está cerca.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Dichoso el que lee y los que escuchan las palabras de esta profecía y observan lo escrito en ella, pues el tiempo está cerca.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.

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Apocalipsis 1:3
15 Mga Krus na Reperensya  

Cuando, pues, viereis la abominación de la desolación, la predicha por Daniel el profeta, establecida en un lugar santo (el que lee entienda).


Mas él dijo: Antes, bendecidos los que oyen la palabra de Dios y la guardan.


Y esto, sabiendo el momento que ya es hora de que despertemos, porque ahora nos está más cerca de nosotros la salvación que cuando creímos.


La noche avanzó, el día ha llegado. Desechemos, pues, las obras de la oscuridad y vistamos las armas de la luz.


Pero el fin de todo está cerca. Sed pues cuerdos, y sobrios en oraciones.


Mas, no se oculte esto solo, carísimos, que un día para el Señor es como mil años y mil años como un día.


Y me dice: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.


He aquí vengo presto, y mi galardón conmigo para retribuir a cada uno, conforme a su obra. (Sal. 61 -13; Is. 40:10.)


Dice el que atestigua estas cosas: Sí, vengo presto. Amén. Ven, Señor Jesús.


Vengo presto, retén lo que tienes para que nadie tome tu corona.


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