El viento sopla de tramontana, Y gira del mediodía, Y girando sin cesar, Vuelve de nuevo a sus giros el viento.
Cantares 4:16 - La Biblia Textual 3a Edicion ¡Despierta, oh Aquilón! ¡Ven, oh Austro, y sopla sobre mi huerto para que se esparzan sus aromas! Ella ¡Venga mi amado a su huerto Y coma sus preciados frutos! Higit pang mga bersyonBiblia Reina Valera 1960 Levántate, Aquilón, y ven, Austro; Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta. Biblia Nueva Traducción Viviente ¡Despierta, viento del norte! ¡Levántate, viento del sur! Soplen en mi jardín y esparzan su fragancia por todas partes. Ven a tu jardín, amado mío; saborea sus mejores frutos. Biblia Católica (Latinoamericana) Soplen, vientos del norte
y del desierto,
soplen en mi huerto
para que se expandan sus aromas,
y así entre mi amado en su huerto
y coma de sus exquisitos frutos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Levántate, aquilón; avanza, austro, soplad en mi jardín, que corran sus perfumes. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Levántate, viento del norte, y ven, viento del sur; soplad sobre mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, y coma de su dulce fruta. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡Despierta, viento del norte! ¡Ven acá, viento del sur! ¡Soplen sobre mi jardín y esparzan su fragancia! ¡Ven a tu jardín, amado mío, y prueba sus deliciosos frutos! |
El viento sopla de tramontana, Y gira del mediodía, Y girando sin cesar, Vuelve de nuevo a sus giros el viento.
me hice huertos y jardines, y planté toda clase de árboles frutales,
Mi amado es para mí un manojito de mirra, Que reposa entre mis pechos.
¡Atráeme, y correremos en pos de ti! El rey me introdujo en su recámara: Nos regocijaremos y nos alegraremos en ti, Y hallaremos tu amor más fragante que el vino. ¡Con justísima causa te aman!
Ella Como el manzano entre los árboles del bosque, Así es mi amado entre los jóvenes. A su sombra he deseado sentarme, Y comer sus dulces frutos.
Ella ¡La voz de mi amado! ¡Helo allí, saltando sobre las montañas, Brincando sobre las colinas!
Él ¡He venido a mi huerto, oh hermana mía y esposa mía; He recogido mi mirra con mi bálsamo, He comido mi panal con mi miel; He bebido mi vino con mi leche! ¡Comed, amigos! ¡Bebed y embriagaos, oh amados!
Ella Mi amado bajó a su huerto, A las eras de las especias, Para apacentar entre los huertos Y recoger los lirios.
Él Mi viña, que es mía, está delante de mí. Tú, oh Salomón, tendrás los mil, Y los que guardan su fruto doscientos.
¡Oh, si rasgaras los cielos y descendieras, Para que las montañas fueran derretidas ante tu presencia,
Entonces me dijo: ¡Profetiza al espíritu! Profetiza, oh hijo de hombre, y di al espíritu: Así dice Adonay YHVH: ¡Ven de los cuatro vientos, oh espíritu, y sopla sobre estos muertos para que vivan!
Percibiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a la mujer? Buena obra ha hecho conmigo,
Porque derramando este ungüento sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura.
El espíritu° sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va, así es todo el que ha nacido del Espíritu.
Y cuando ellos oraron, el lugar en que estaban congregados tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
para ser ministro de Jesús el Mesías a los gentiles, ministrando como sacerdote el evangelio de Dios, para que la ofrenda de los gentiles llegue a ser agradable, santificada por el Espíritu Santo.
Así que, cuando haya cumplido esto y les haya entregado con seguridad este fruto,° estaré entre vosotros rumbo a España.
Vosotros también, como piedras vivas, estáis siendo° edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, a fin de° ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesús el Mesías.
Antes bien creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesús el Mesías. A Él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad.°