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Isaías 64:1 - La Biblia Textual 3a Edicion

1 ¡Oh, si rasgaras los cielos y descendieras, Para que las montañas fueran derretidas ante tu presencia,

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

1 ¡Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 ¡Oh, si irrumpieras desde el cielo y descendieras! ¡Cómo temblarían los montes en tu presencia!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Si dieras a conocer tu Nombre a tus contrarios, sería como llama que prende en las ramas secas o como el agua que borbotea en el fuego, y las naciones temblarían en tu presencia

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 ¡Oh que rompieras los cielos, y descendieras, y ante tu presencia se deslizaran las montañas,

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1-2 El pueblo de Israel continuó su oración: «¡Dios nuestro, cómo quisiéramos que abrieras el cielo y bajaras, haciendo temblar las montañas con tu presencia! Así tus enemigos te reconocerían como el único Dios. »¡Cómo quisiéramos que bajaras como el fuego que hace hervir el agua y quema la paja! Así las naciones temblarían ante ti.

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Isaías 64:1
22 Mga Krus na Reperensya  

Se conmocionan las naciones, Tambaléanse los reinos, Al dar su voz, se derrite la tierra.


La tierra tembló y los cielos diluviaron ante el Dios del Sinay, Ante la presencia de ’Elohim, el Dios de Israel.


¿Por qué han de decir los gentiles: Dónde está su Dios? ¡Sea conocida entre las naciones, a nuestra vista, la venganza de la sangre derramada de tus siervos!


Así estén preparados para el tercer día, porque al tercer día YHVH descenderá sobre el monte Sinay ante los ojos de todo el pueblo.


Descenderé, pues, para librarlo de mano de los egipcios y para hacerlo subir de ese país a una tierra buena y ancha, a una tierra que fluye leche y miel,° al lugar del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.


He aquí, te convierto en trillo aguzado, Afilado y dentado; Trillarás los montes y los triturarás, Y como a tamo reducirás los collados;


¡Mira desde los cielos, y contempla desde tu santa y gloriosa morada! ¿Dónde está ahora tu celo y tus obras poderosas? ¿Se han estrechado la conmoción de tus entrañas y tus compasiones hacia mí?


Hemos venido a ser como aquellos a quienes nunca gobernaste; Como aquellos sobre los cuales nunca fue invocado tu Nombre.


He aquí vienen días, dice YHVH, En que el que ara alcanzará al segador, Y el que pisa las uvas al que lleva la semilla; Los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán.°


Porque Adonay YHVH Sebaot, es Aquel que toca la tierra, y ésta se derrite, Y todos los que la habitan lloran a los muertos, Y toda ella se levanta como el Nilo, Y como el río de Egipto, se hunde nuevamente.


Aquel día sus pies se posarán sobre el monte de los Olivos, que está frente a Jerusalem, al oriente, y el monte de los Olivos será partido por el medio, quedando un gran valle del levante al poniente: la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur.


Inmediatamente,° mientras subía del agua, vio los cielos rasgados y al Espíritu descendiendo sobre Él como una paloma.


Vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado en él, ante cuyo rostro huyeron la tierra y el cielo, y no fue hallado lugar para ellos.


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