Y dejándolos, salió fuera de la ciudad a Betania, y fué albergado allí.
Marcos 14:3 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento) Y estando Jesús en Betania, en la casa de Simón, el leproso, y poniéndose a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de gran precio, y rompiendo el vaso, derramó sobre la cabeza de él. Higit pang mga bersyonBiblia Reina Valera 1960 Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza. Biblia Nueva Traducción Viviente Mientras tanto, Jesús se encontraba en Betania, en la casa de Simón, un hombre que había tenido lepra. Mientras comía, entró una mujer con un hermoso frasco de alabastro que contenía un perfume costoso, preparado con esencias de nardo. Ella abrió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús. Biblia Católica (Latinoamericana) Jesús estaba en Betania, en casa de Simón el Leproso. Mientras estaban comiendo, entró una mujer con un frasco precioso como de mármol, lleno de un perfume muy caro, de nardo puro; quebró el cuello del frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús. La Biblia Textual 3a Edicion Y estando en Betania, en la casa de Simón el leproso, estaba reclinado a la mesa y vino una mujer portando un frasco de alabastro con perfume de nardo puro° muy costoso; y quebrando° el frasco de alabastro, lo derramó sobre su cabeza.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 Hallándose él en Betania, en casa de Simón el leproso, mientras estaba a la mesa, vino una mujer con un frasco de alabastro lleno de perfume de nardo auténtico muy caro; rompió el frasco y le derramó el perfume sobre la cabeza. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y estando Él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado Él a la mesa, vino una mujer trayendo un frasco de alabastro de ungüento de nardo puro, de mucho precio, y quebrando el frasco de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza. |
Y dejándolos, salió fuera de la ciudad a Betania, y fué albergado allí.
pero decían: No en la fiesta, para que no haya alboroto del pueblo.
Mas había algunos que se indignaban entre sí y decían: ¿A qué se ha hecho esta pérdida del perfume?
Era María la que ungió al Señor con perfume, y enjugó sus pies con sus cabellos, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo.