Hebreos 12:5 - La Biblia Textual 3a Edicion y habéis olvidado la exhortación que como a hijos se os habla, diciendo: Hijo mío, no tengas en poco la disciplina del Señor, Ni desmayes° cuando seas reprendido por Él. Matoleo zaidiBiblia Reina Valera 1960 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; Biblia Nueva Traducción Viviente ¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes como a hijos? Él dijo: «Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor y no te des por vencido cuando te corrige. Biblia Católica (Latinoamericana) Tal vez hayan olvidado la palabra de consuelo que la sabiduría les dirige como a hijos: Hijo, no te pongas triste porque el Señor te corrige, no te desanimes cuando te reprenda;' Biblia Serafín de Ausejo 1975 y habéis olvidado la exhortación que se os dirige como a hijos: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor ni te desanimes porque te reprenda. Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¿Y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige? Hijo mío, no menosprecies la corrección del Señor, ni desmayes cuando eres de Él reprendido. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero ustedes parecen haberse olvidado ya del consejo que Dios les da a sus hijos en la Biblia: «Querido jovencito, no tomes las instrucciones de Dios como algo sin importancia. Ni te pongas triste cuando él te reprenda. |
Reconozco, oh YHVH, que tus mandamientos son justos, Que con razón me afligiste.
Porque he venido a ser como odre al humo,° Pero no he olvidado tus estatutos.
¡Cuán bienaventurado es el varón a quien Tú, oh YH, corriges e instruyes en tu Ley!
Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia, No te olvides ni te apartes de los dichos de mi boca,
Oí atentamente el lamento de Efraín: Me azotaste, Fui castigado como novillo indómito; Conviérteme, y seré convertido, Porque Tú eres YHVH mi Dios.
No está aquí, sino que fue resucitado. Recordad cómo os habló estando aún en Galilea,
pero siendo juzgados, somos disciplinados° por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.
No nos cansemos pues de hacer el bien, que a su tiempo cosecharemos, si no desfallecemos.
de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás,° para que fueran enseñados a no blasfemar.
Permaneced bajo la disciplina, pues Dios os está tratando como a hijos; porque, ¿qué hijo es aquel a quien su padre no disciplina?
Os ruego hermanos que soportéis esta palabra° de exhortación, que os he escrito° brevemente.
Bienaventurado el varón que soporta la prueba,° porque cuando salga aprobado, recibirá la corona de la vida, que prometió° a los que lo aman.
Yo reprendo y disciplino a todos los que amo,° sé pues fervoroso, y arrepiéntete.