Jeremías 7:25 - Biblia Version Moderna (1929)25 desde el día que saqué a vuestros padres de la tierra de Egipto, hasta el día de hoy. Y os envié a todos mis siervos los profetas, madrugando diariamente y enviándolos; Δείτε το κεφάλαιοΠερισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 196025 desde el día que vuestros padres salieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Y os envié todos los profetas mis siervos, enviándolos desde temprano y sin cesar; Δείτε το κεφάλαιοBiblia Nueva Traducción Viviente25 Desde el día en que sus antepasados salieron de Egipto hasta ahora, no he dejado de enviarles a mis siervos, los profetas, día tras día; Δείτε το κεφάλαιοBiblia Católica (Latinoamericana)25 Desde el día en que saqué a sus padres de Egipto hasta el día de hoy les he mandado continuamente a mis servidores, los profetas. Δείτε το κεφάλαιοLa Biblia Textual 3a Edicion25 Desde el día en que vuestros padres salieron de la tierra de Egipto hasta hoy, os he enviado a todos mis siervos los profetas, madrugando cada día sin cesar os los he enviado. Δείτε το κεφάλαιοBiblia Serafín de Ausejo 197525 Desde el día en que vuestros padres salieron del país de Egipto hasta hoy os he enviado a todos mis siervos los profetas día tras día, al tiempo debido y sin cesar; Δείτε το κεφάλαιοBiblia Reina Valera Gómez (2023)25 desde el día que vuestros padres salieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Y os envié a todos los profetas mis siervos, madrugando cada día y enviándolos: Δείτε το κεφάλαιο |
Desde los días de nuestros padres hemos estado en gran delito hasta el día de hoy; y a causa de nuestras iniquidades, nosotros, nuestros reyes y nuestros sacerdotes hemos sido entregados en manos de los reyes de las tierras, a la espada, al cautiverio, al saqueo y a vergüenza de rostro, como sucede hoy.
También os he enviado a todos mis siervos los profetas, madrugando y enviando, diciendo: Volveos cada cual de su mal camino, y enmendad vuestras obras, y no vayáis tras otros dioses para servirles, y habitaréis en la tierra que he dado a vosotros y a vuestros padres pero no inclinasteis el oído, ni me habéis escuchado.