Biblia Todo Logo
Διαδικτυακή Βίβλος
- Διαφημίσεις -





Isaías 2:19 - Biblia Version Moderna (1929)

19 y los que les dan culto se meterán en las cavernas de las peñas y en los hoyos de la tierra, a causa del pavor de Jehová y de la gloria de su majestad, cuando se levantare para aterrar la tierra.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο


Περισσότερες εκδόσεις

Biblia Reina Valera 1960

19 Y se meterán en las cavernas de las peñas y en las aberturas de la tierra, por la presencia temible de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando él se levante para castigar la tierra.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Nueva Traducción Viviente

19 Cuando el Señor se levante para sacudir la tierra, sus enemigos se escabullirán en hoyos en el suelo. En cuevas en las rocas se esconderán del terror del Señor y de la gloria de su majestad.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Católica (Latinoamericana)

19 Irán a meterse entre las rocas, y en los huecos de la tierra, para no ver la cara de Yavé, que da miedo o que brilla majestuosa, cuando él aparezca para hacer temblar la tierra.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

La Biblia Textual 3a Edicion

19 Y se meterán° en las cuevas de las peñas y en las rendijas de la tierra,° A causa del Terror de YHVH, y de la gloria de su majestad, Cuando Él se levante para sacudir terriblemente la tierra.°

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Serafín de Ausejo 1975

19 Entrarán en las cavernas de las rocas y en los antros de la tierra ante el terror de Yahveh, ante el esplendor de su majestad, cuando se levante para hacer temblar la tierra.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

19 Y se meterán en las hendiduras de las rocas, y en las cuevas de la tierra, por el temor de Jehová, y por la gloria de su majestad, cuando Él se levante para sacudir la tierra.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο




Isaías 2:19
41 Σταυροειδείς Αναφορές  

Los hombres extraños se secarán de temor, y saldrán temblando de sus encerramientos.


aquel que sacude la tierra, removiéndola de su asiento, de manera que sus columnas bambolean:


¡Levántate, oh Jehová, en tu ira! ¡álzate a causa de la rabia de mis enemigos, y despierta para mí! tú has ordenado el juicio.


Por tanto haré temblar los cielos, y se moverá la tierra de su lugar, en la indignación de Jehová de los Ejércitos, y en el día de su ira ardiente.


¡Entra en la peña y escóndete en el polvo, a causa del pavor de Jehová y de la gloria de su majestad!


para meterse en las aberturas de las rocas, y en las hendiduras de los peñascos, a causa del pavor de Jehová y de la gloria de su majestad, cuando se levantare para aterrar la tierra.


HE aquí que Jehová vaciará la tierra, y la dejará desierta, y cual vaso, la volverá boca abajo, y dispersará sus habitantes.


Y sucederá que el que huyere de la voz que espanta, caerá en el hoyo, y el que subiere de en medio del hoyo, quedará preso en el lazo; porque las ventanas desde lo alto están abiertas, y se bambolean los cimientos de la tierra.


¡Completamente quebrantada está la tierra! ¡completamente despedazada está la tierra! ¡completamente sacudida está la tierra!


y cada pase de la vara justiciera que asiente Jehová sobre él, será con panderos y con arpas; y en batalla tumultuosa peleará él con ellos.


¡Ahora me levantaré, dice Jehová, ahora me ensalzaré, ahora me glorificaré!


las cuales vendrán y asentarán todas ellas en los valles desolados, y en las hendiduras de las peñas, y en todos los zarzales, y en todas las dehesas.


He aquí que enviaré a traer muchos pescadores, dice Jehová, que los pesquen; y después enviaré a traer muchos cazadores que los cacen por todas las montañas, y por todos los collados y por las hendiduras de las peñas.


Al estruendo de los jinetes y de los arqueros, cada ciudad se pone en fuga; se meten las gentes en las breñas, y se suben sobre los peñascos; todas las ciudades están abandonadas, y ni siquiera un hombre habita en ellas.


¡Dejad las ciudades, y morad en el peñasco, oh habitantes de Moab; y sed como la paloma que hace su nido en los costados de la boca de la caverna!


De esta manera les dirás: Así dice Jehová el Señor: ¡Vivo yo! que los que están entre aquellas ruinas caer a espada, y al que está sobre la haz del campo le daré para las fieras, para que le devoren; y los que están en las fortalezas y en las cuevas, de peste morirán.


Serán destruídos también los altos de Aven, que ha sido el pecado de Israel: espinos y abrojos crecerán sobre sus altares: aquellos idólatras dirán a las montañas: ¡Cubridnos y a las colinas: ¡Caed sobre nosotros!


Lamerán el polvo como las culebras; como serpientes de la tierra, saldrán temblando de sus encerramientos: se llegarán pavorosos a Jehová nuestro Dios; y temerán a causa de ti.


Tú también beberás el cáliz de ira hasta embriagarte; tú perecerás; tú también buscarás refugio contra el enemigo.


Porque así dice Jehová de los Ejércitos: Una vez más (es corto el tiempo), y voy a sacudir los cielos y la tierra, y el mar y la tierra seca:


y sacudiré todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones, y llenaré esta Casa de gloria, dice Jehová de los Ejércitos.


Entonces comenzarán a decir a las montañas: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos.


los cuales sufrirán el castigo de eterna perdición, procedente de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,


(de los cuales el mundo no era digno), andando descaminados por los desiertos y por las montañas, y en las cuevas y en las cavernas de la tierra.


la voz del cual entonces sacudió la tierra; mas ahora ha prometido, diciendo: Una sola vez más sacudiré no solamente la tierra, sino el cielo también.


Y en aquella hora sucedió un gran terremoto, y cayó la décima parte de la ciudad, y fueron muertas en el terremoto siete mil personas; y los demás fueron atemorizados, y dieron gloria al Dios del cielo.


¶Y fué abierto el templo de Dios en el cielo, y fué vista en su templo el arca de su pacto: y hubo relámpagos, y voces, y truenos, y un terremoto, y grande pedrisco.


Y hubo relámpagos y voces y truenos; y sucedió un gran terremoto, cual nunca lo hubo desde que hubo hombres sobre la tierra, tan grande y fuerte era.


¶Y ví un gran trono blanco, y al que estaba sentado sobre él, de cuya presencia huyó la tierra y el cielo; y no fué hallado lugar para ellos.


Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, y no la podrán hallar; y desearán morir, y la muerte huirá de ellos.


Y los hombres de Israel se vieron en apuro; porque el pueblo estaba agobiado de terror, en grado que se escondía el pueblo en cuevas, y en espinares, y entre peñascos, y en lugares fuertes, y en cisternas.


En efecto se mostraron los dos a la guarnición de los Filisteos. Y dijeron los Filisteos: ¡He allí a aquellos hebreos que salen de las cavernas donde se habían escondido!


Ακολουθησε μας:

Διαφημίσεις


Διαφημίσεις