Biblia Todo Logo
Διαδικτυακή Βίβλος
- Διαφημίσεις -





Hechos 2:47 - Biblia Version Moderna (1929)

47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía a la Iglesia los salvados, de día en día.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο


Περισσότερες εκδόσεις

Biblia Reina Valera 1960

47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Nueva Traducción Viviente

47 todo el tiempo alabando a Dios y disfrutando de la buena voluntad de toda la gente. Y cada día el Señor agregaba a esa comunidad cristiana los que iban siendo salvos.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Católica (Latinoamericana)

47 Alababan a Dios y se ganaban la simpatía de todo el pueblo; y el Señor agregaba cada día a la comunidad a los que quería salvar.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

La Biblia Textual 3a Edicion

47 alabando a Dios, y teniendo gracia hacia todo el pueblo. Y cada día el Señor añadía al número° los que iban siendo salvos.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Serafín de Ausejo 1975

47 alababan a Dios y tenían el favor de todo el pueblo. Y el Señor agregaba día tras día a la comunidad a los que obtenían la salvación.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Δείτε το κεφάλαιο αντίγραφο




Hechos 2:47
25 Σταυροειδείς Αναφορές  

y no podían hallar cosa alguna que pudieran hacer; porque todo el pueblo estaba pendiente de sus labios, escuchándole.


¶Y Jesús avanzaba en sabiduría y en estatura, y en favor para con Dios y los hombres.


Y la mano del Señor estaba con ellos; y un gran número, habiendo creído, se volvieron al Señor.


Porque Bernabé era hombre bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe: y mucha gente fué agregada al Señor.


Y oyendo esto los gentiles, se regocijaron, y glorificaron la palabra de Dios; y cuantos fueron ordenados para vida eterna, creyeron.


Y ACONTECIÓ en Iconio, que entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera, que creyeron de los judíos y de los helenistas una gran multitud.


Y habiendo predicado el evangelio en aquella ciudad, y hecho muchos discípulos, volviéronse a Listra, y a Iconio, y a Antioquía,


Así pues las iglesias se fortalecieron en la fe, y se aumentaron en número de día en día.


Por lo cual muchos de ellos creyeron; así como también muchas mujeres griegas de distinción, y de hombres no pocos.


Pues para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos de él, a cuantos llamare a sí el Señor Dios nuestro.


Aquellos pues que recibieron su palabra fueron bautizados; y se agregaron a los discípulos en aquel mismo día como tres mil almas.


De manera que habiéndolos amenazado todavía más, los soltaron, no hallando cómo castigarlos, a causa del pueblo; porque todos glorificaban a Dios por lo que había sido hecho:


Y con gran poder dieron testimonio los apóstoles de la resurrección del Señor Jesús; y mucha gracia estaba sobre todos ellos.


Muchos, sin embargo, de los que habían oído la palabra, creyeron; y vino a ser el número de los hombres como cinco mil.


EN aquellos días, habiéndose multiplicado el número de los discípulos, hubo murmuración de los helenistas contra los hebreos, de que sus viudas eran descuidadas en la administración diaria.


Y la palabra de Dios siguió creciendo; y multiplicóse extraordinariamente en Jerusalem el número de los creyentes; y una gran compañía de los sacerdotes era obediente a la fe.


¶Así pues la iglesia tuvo paz por toda la Judea y la Galilea y la Samaria, y fué edificada; y andando en el temor del Señor, y en el consuelo del Espíritu Santo, se iba aumentando.


Y le vieron todos los que habitaban en Lidda y en Sarona; y se convirtieron al Señor.


Porque el que en estas cosas sirve a Cristo, es acepto a Dios, y aprobado de los hombres.


Y a los que predestinó, los llamó también; y a los que llamó, los justificó también; y a los que justificó, también los glorificó.


E Isaías clama respecto de Israel: Aun cuando el número de los hijos de Israel fuere como las arenas del mar,un resto solamente será salvo;


¶Porque la doctrina de la cruz es insensatez a los que perecen; pero a nosotros que somos salvos, es el poder de Dios.


Ακολουθησε μας:

Διαφημίσεις


Διαφημίσεις