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Hechos 2:10 - Biblia Version Moderna (1929)

10 en Frigia y en Pamfilia, en Egipto y en las partes de Libia junto a Cirene, extranjeros venidos de Roma, así judíos como prosélitos,

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Περισσότερες εκδόσεις

Biblia Reina Valera 1960

10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

10 de Frigia, Panfilia, Egipto y de las áreas de Libia alrededor de Cirene, visitantes de Roma

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 de Frigia, Panfilia, Egipto y de la parte de Libia que limita con Cirene. Hay forasteros que vienen de Roma, unos judíos y otros extranjeros, que aceptaron sus creencias,

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 Frigia y también Panfilia, Egipto y las regiones de Libia junto a Cirene, y los romanos, forasteros,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de la región de Libia que está junto a Cirene, los peregrinos romanos,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las partes de Libia que está más allá de Cirene, y romanos extranjeros, tanto judíos como prosélitos,

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Hechos 2:10
34 Σταυροειδείς Αναφορές  

Mas hubo hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto, para habitar temporalmente allí; porque era rigurosa el hambre en la tierra.


Y en cada una de las provincias, y en cada una de las ciudades, dondequiera que llegaba la orden del rey y su edicto, tuvieron los Judíos regocijo y alegría, banquete y día bueno. Y muchos de entre los pueblos de la tierra se hicieron Judíos; porque el temor de los Judíos había caído sobre ellos.


¡Avanzad, caballos; también, oh carros de guerra, corred locamente; y pónganse en marcha los hombres valientes! Etíopes y Libios que manejan el escudo, los Lidios también que manejan y entesan el arco.


a Egipto, y a Judá, y a Edom, y a los hijos de Ammón y a Moab, y a todos los que cortan los bordes de su cabello, habitadores del desierto: porque todas estas naciones son incircuncisas, y la casa de Israel es incircuncisa de corazón.


Etiopía, y Put, y Lud, con todos sus demás auxiliares, y Cub, y los hijos de la tierra del pacto, juntamente con ellos caerán a cuchillo.


sino que él se apoderará de los tesoros de oro y de plata, y de todas las demás cosas apetecibles de Egipto: y los Libios y los Etíopes seguirán suspasos.


CUANDO Israel era niño, yo le amé, y de Egipto llamé a mi hijo.


Así dice Jehová de los Ejércitos: Aun ha de suceder que vengan pueblos, y los habitantes de muchas ciudades;


Así dice Jehová de los Ejércitos: En aquellos días sucederá que diez hombres de todas las lenguas de las naciones se asirán, sí, se asirán de la falda del manto del Judío, diciendo: ¡Iremos con vosotros, porque hemos oído decir que con vosotros está Dios!


y estuvo allí hasta la muerte de Herodes;  para que se cumpliera lo dicho por el Señor, por medio del profeta, que dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.


¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque rodeáis mar y tierra por hacer un solo prosélito; y cuando ha sido hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros mismos.


Y al salir de la ciudad, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón; a éste le tomaron por fuerza para que llevase la cruz.


Y obligaron a uno que iba pasando, Simón cirineo, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, a que cargase la cruz de Jesús.


Y algunos de ellos eran hombres de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando vinieron a Antioquía, hablaron a los griegos también, publicando la buena nueva del Señor Jesús.


HABÍA en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros, como Bernabé y Simeón, que se llamaba Niger, y Lucio de Cirene, y Manahén (hermano de leche de Herodes tetrarca), y Saulo.


¶Y habiendo Pablo y sus compañeros partido de Pafo, vinieron a Perga en Pamfilia; y Juan, apartándose de ellos, se volvió a Jerusalem.


Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos religiosos siguieron a Pablo y a Bernabé; los cuales, hablando con ellos, los exhortaban a que permaneciesen firmes en la gracia de Dios.


¶Y cuando hubieron pasado por Pisidia, llegaron a Pamfilia.


Pablo empero no tenía por conveniente llevar consigo a aquel que los había abandonado desde Pamfilia, y no fué con ellos a la obra.


¶Y pasaron por la región de Frigia y de Galacia, habiéndoles vedado el Espíritu Santo que predicasen la palabra en la provincia de Asia;


(Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, no se ocupaban en otra cosa sino en decir o en oír alguna cosa nueva.)


Y hallando a cierto judío llamado Aquila, natural del Ponto, recién llegado de Italia, con Priscila, su mujer, (por cuanto Claudio había mandado que todos los judíos saliesen de Roma,) allegóse a ellos.


Y cuando hubo pasado algún tiempo allí, partió, y recorrió por orden la región de Galacia y de Frigia, fortaleciendo a todos los hermanos.


cretenses y árabes—los oímos hablar en nuestras propias lenguas las grandiosas obras de Dios.


¶Y a la noche siguiente se puso junto a él el Señor, y dijo: No temas, Pablo, pues así como has dado testimonio de mí en Jerusalem, así es menester que des testimonio también en Roma.


Y habiendo atravesado el mar que está frente a Cilicia y Panfilia, llegamos a Mira, ciudad  de Lisia.


y de allí los hermanos, habiendo oído hablar de nosotros, vinieron a encontrarnos hasta el Foro de Apio y las Tres Tabernas; viendo a los cuales, Pablo dió gracias a Dios, y cobró buen ánimo.


Y la propuesta agradó a toda la multitud; y escogieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, y a Felipe, y Prócoro, y a Nicanor, y a Timón, y a Parmenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía,


Levantáronse entonces unos hombres de la sinagoga llamada de los Libertos, y de los Cireneos, y los Alejandrinos, y los de Cilicia y la provincia de Asia, disputando con Esteban.


Hasta donde me sea posible, pues, estoy pronto a predicar el evangelio a vosotros también que estáis en Roma.


a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia a vosotros y paz, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.


al contrario, estando en Roma, me buscó con diligencia, y me halló:


Y sus cuerpos muertos yacerán en la plaza de la gran ciudad, que se llama simbólicamente Sodoma y Egipto, en donde también el Señor de ellos fué crucificado.


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