¡Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo! pues irás ante la faz del Señor, para preparar sus caminos;
Juan 4:1 - Biblia Version Moderna (1929) CUANDO, pues, el Señor supo que los fariseos habían oído decir que Jesús iba haciendo y bautizando más discípulos que Juan Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan Biblia Nueva Traducción Viviente Jesús sabía que los fariseos se habían enterado de que él hacía y bautizaba más discípulos que Juan Biblia Católica (Latinoamericana) El Señor se enteró de que los fariseos tenían noticias de él; se decía que Jesús bautizaba y atraía más discípulos que Juan, La Biblia Textual 3a Edicion Cuando Jesús° se enteró de que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan Biblia Serafín de Ausejo 1975 Cuando supo el Señor que los fariseos estaban informados de que Jesús conseguía más discípulos que Juan y que los bautizaba - Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y cuando el Señor entendió que los fariseos habían oído que Jesús hacía y bautizaba más discípulos que Juan |
¡Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo! pues irás ante la faz del Señor, para preparar sus caminos;
Y si alguien os preguntare: ¿Por qué le desatáis? diréis así: Porque el Señor le ha menester.
porque hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el cual es Cristo, el Señor.
Juan entonces, llamando a sí a dos de sus discípulos, los envió al Señor, diciendo: ¿Eres tú aquel que había de venir, o debemos esperar a otro?
¶Después de esto fué Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea; y allí pasó algún tiempo con ellos, y bautizaba.
y vinieron a Juan y le dijeron: Rabbí el que estaba contigo más allá del Jordán, de quien tú has dado testimonio, he aquí que él bautiza, y todos van a él.
La palabra que él envió a los hijos de Israel, predicando el evangelio de paz por medio de Jesucristo (el cual es Señor de todos),
Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no empero con sabiduría de palabras, para que no sea hecha de ningún efecto la cruz de Cristo.
El primer hombre fué de la tierra, del polvo; el segundo hombre es del cielo.
la cual no ha conocido ninguno de los jefes de este siglo; porque si la hubiesen conocido, no hubieran crucificado al Señor de la gloria:
Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús, el Señor, y a nosotros, como siervos vuestros, por amor de Jesús.
HERMANOS míos, no tengáis la fe de nuestro glorioso Señor Jesucristo junta con acepción de personas.
Y en su vestidura y sobre su muslo tiene este nombre escrito: REY DE LOS REYES, Y SEÑOR DE LOS SEÑORES.