No se apartará de Judá el cetro, ni la vara de gobernador de entre sus pies, hasta que venga el Pacificador: y a Él será tributada la obediencia de las naciones.
Juan 11:52 - Biblia Version Moderna (1929) y no sólo por la nación, sino para que juntase en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos. Περισσότερες εκδόσειςBiblia Reina Valera 1960 y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos. Biblia Nueva Traducción Viviente Y no solo por esa nación, sino que también moriría para congregar y unir a todos los hijos de Dios dispersos por el mundo. Biblia Católica (Latinoamericana) y no sólo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios que estaban dispersos. La Biblia Textual 3a Edicion y no sólo por la nación, sino también para congregar en uno° a los hijos de Dios que estaban dispersados. Biblia Serafín de Ausejo 1975 y no por la nación sola, sino también para reunir juntos a los hijos de Dios que estaban dispersos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) y no solamente por aquella nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos. |
No se apartará de Judá el cetro, ni la vara de gobernador de entre sus pies, hasta que venga el Pacificador: y a Él será tributada la obediencia de las naciones.
Hase secado como un tiesto mi vigor; y mi lengua se ha pegado a mi paladar; y me has puesto en el polvo de la muerte.
Se acordarán y se volverán a Jehová todos los términos de la tierra, y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.
¡y bendito sea su glorioso nombre para siempre; y toda la tierra se llene de su gloria! ¡Amén! y ¡Amén!
¡Alza tus ojos, mira al rededor, y ve; todos ellos se congregan y vienen a ti! ¡Vivo yo! dice Jehová, que de todos ellos te arroparás como de adorno. y te los ceñirás como se ciñe una novia.
sí, él me ha dicho: Es cosa muy liviana que seas tú mi Siervo, a fin de que vuelvas a levantar las tribus de Jacob, y hagas volver los preservados de Israel; pues yo te pondré por luz de las naciones, para que alcance mi salvación hasta los fines de la tierra.
He aquí que llamarás a nación que no conoces, y naciones que no te han conocido correrán a ti; a causa de Jehová tu Dios, y por el Santo de Israel; por cuanto él te ha glorificado.
Así dice Jehová el Señor, el que recoge los dispersos de Israel. Juntaré a él otros todavía, además de los suyos que están ya recogidos.
¡Alza tus ojos, mira al rededor y ve! todos estos se reunen y vienen a ti: tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.
Al modo que el pastor busca su rebaño, en el día que está en medio de sus ovejas descarriadas, así buscaré yo mis ovejas, y las recogeré de todos los lugares por donde fueron dispersadas en el día de neblina y de densas tinieblas;
¶Sin embargo de esto, el número de los hijos de Israel será como las arenas del mar, que no pueden ser medidas ni contadas: y acontecerá que en el lugar donde les fué dicho: No sois mi pueblo, les será dicho: ¡Hijos sois del Dios vivo!
¶¿O qué mujer, teniendo diez pesetas, si perdiere una peseta, no enciende luz, y barre la casa, y busca con diligencia hasta hallarla?
Mas a todos cuantos le recibieron, es a saber, a los que creen en su nombre, les ha dado el privilegio de ser hechos hijos de Dios;
¶Al día siguiente, Juan ve a Jesús que venía hacia él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Y otras ovejas tengo que no son de este redil: a éstas también tengo que traer, y oirán mi voz; y habrá un solo rebaño, y un solo pastor.
Y yo, si fuere levantado en alto de sobre la tierra, a todos los atraeré a mí mismo.
porque estoy yo contigo, y nadie te acometerá para maltratarte; pues que mucho pueblo tengo en esta ciudad.
¿Es acaso él el Dios de los judíos solamente? ¿no lo es de los gentiles también? Sí, de los gentiles también;
(según está escrito: Padre de muchas naciones te he constituído) en presencia de aquel a quien creyó, es a saber, Dios, que da vida a los muertos, y llama las cosas que todavía no son, como si ya fuesen:
habiéndonos predestinado, en su amor, a la adopción de hijos, por medio de Jesucristo, para sí mismo, según el beneplácito de su voluntad;
de conformidad con el propósito eterno que se había propuesto en Cristo Jesús, Señor nuestro:
SANTIAGO, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud.
PEDRO, apóstol de Jesucristo, a los extranjeros de la dispersión en Ponto, Galacia, Capadocia, Asia, y Bitinia;
el cual es también la propiciación por nuestros pecados; y no por los nuestros solamente, sino también por los de todo el mundo.
¡MIRAD, qué manera de amor nos ha dado el Padre, para que seamos nosotros llamados hijos de Dios! y así en efecto lo somos. Por eso el mundo no nos conoce a nosotros, por cuanto a él no le conoció.
En esto son manifiestos los hijos de Dios y los hijos del diablo: Aquel que no obra justicia, no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.
Amados míos, ahora somos hijos de Dios; y todavía no ha sido manifestado lo que hemos de ser; sabemos empero, que cuando él fuere manifestado, nosotros seremos semejantes a él, porque le veremos tal como es.
Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: ¡Digno eres tú de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque fuiste inmolado, y has adquirido para Dios con tu misma sangre, hombres de toda tribu, y lengua, y pueblo, y nación;