Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Mateo 25:41 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

41 »Luego dirá a los que estén a su izquierda: “Apártense de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

41 »Luego el Rey se dirigirá a los de la izquierda y dirá: “¡Fuera de aquí, ustedes, los malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus demonios !

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

41 Dirá después a los que estén a la izquierda: '¡Malditos, aléjense de mí y vayan al fuego eterno, que ha sido preparado para el diablo y para sus ángeles!'

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

41 Entonces dirá también a los de la izquierda: ¡Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

41 Entonces dirá también el rey a los de la izquierda: 'Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que está preparado para el diablo y sus ángeles.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

Ver Capítulo Copiar




Mateo 25:41
33 Referencias Cruzadas  

¡Malhechores, apártense de mí, que quiero cumplir los mandamientos de mi Dios!


Tú reprendes a esos insolentes malditos que se desvían de tus mandamientos.


Oh Dios, ¡si tan solo mataras a los malvados! ¡Si de mí se apartara la gente sanguinaria,


¡Apártense de mí, todos los malhechores, que el Señor ha escuchado mi llanto!


«Entonces saldrán y contemplarán los cadáveres de los que se rebelaron contra mí. Porque no morirá el gusano que los devora ni su fuego se apagará. ¡Repulsivos serán a toda la humanidad!».


Así dice el Señor: «¡Maldito aquel que confía en los hombres, que se apoya en fuerzas humanas y aparta su corazón del Señor!


»Así como se recoge la mala hierba y se quema en el fuego, ocurrirá también al fin del mundo.


Los arrojarán al horno encendido, donde habrá llanto y crujir de dientes.


Luego los arrojarán al horno encendido, donde habrá llanto y crujir de dientes».


Si tu mano o tu pie te hace pecar, córtatelo y arrójalo. Más te vale entrar en la vida manco o cojo que ser arrojado al fuego eterno con tus dos manos y tus dos pies.


Porque tuve hambre y ustedes no me dieron nada de comer; tuve sed y no me dieron nada de beber;


»Aquellos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».


Tiene el aventador en la mano y limpiará su era recogiendo el trigo en su granero. La paja, en cambio, la quemará con fuego que nunca se apagará».


—¡Vete, Satanás! —dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él”.


Pero yo digo que todo el que se enoje con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Y cualquiera que le diga: “Insensato”, quedará sujeto al fuego del infierno.


Entonces les diré claramente: “Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!”.


Pero él les contestará: “Les repito que no sé de dónde son ustedes. ¡Apártense de mí, todos ustedes hacedores de injusticia!”.


Así que alzó la voz y lo llamó: “Padre Abraham, ten compasión de mí y manda a Lázaro que moje la punta del dedo en agua y me refresque la lengua, porque estoy sufriendo mucho en este fuego”.


Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir. Desde el principio este ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira!


Y a ustedes que sufren, les dará descanso, lo mismo que a nosotros. Esto sucederá cuando el Señor Jesús se manifieste desde el cielo entre llamas de fuego, con sus poderosos ángeles,


Ellos sufrirán el castigo de la destrucción eterna, lejos de la presencia del Señor y de su glorioso poder,


En cambio, cuando produce espinos y cardos, no vale nada; está a punto de ser maldecida y acabará por ser quemada.


Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al abismo, poniéndolos en cadenas de oscuridad y reservándolos para el juicio.


Así distinguimos entre los hijos de Dios y los hijos del diablo: el que no practica la justicia no es hijo de Dios, como tampoco lo es el que no ama a su hermano.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos