Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Jeremías 23:36 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

36 Pero no deberán mencionar más la frase “Mensaje del Señor”, porque el mensaje de cada uno será su propia palabra, ya que ustedes han distorsionado las palabras del Dios viviente, del Señor de los Ejércitos, nuestro Dios.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

36 Y nunca más os vendrá a la memoria decir: Profecía de Jehová; porque la palabra de cada uno le será por profecía; pues pervertisteis las palabras del Dios viviente, de Jehová de los ejércitos, Dios nuestro.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

36 Ya dejen de usar esta frase: “Una profecía del Señor”. La gente la usa para darle importancia a sus propias ideas, tergiversando las palabras de nuestro Dios, el Dios viviente, el Señor de los Ejércitos Celestiales.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

36 Pero no usen más la expresión 'Carga de Yavé', porque se volverá muy pesada para quien la emplee.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

36 No mencionéis más: Carga de YHVH, pues cada uno cargará con sus propias palabras, ya que habéis pervertido las palabras del Dios viviente, de YHVH Sebaot, nuestro Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

36 pero no mencionéis más la carga de Yahveh, porque cada uno tendrá como carga su propia palabra. Porque estáis tergiversando las palabras del Dios vivo, de Yahveh Sebaot, nuestro Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

36 Y nunca más mencionaréis la carga de Jehová; porque la palabra de cada hombre será su carga; porque habéis pervertido las palabras del Dios vivo, de Jehová de los ejércitos, Dios nuestro.

Ver Capítulo Copiar




Jeremías 23:36
24 Referencias Cruzadas  

Tal vez el Señor tu Dios oiga todas las palabras del comandante en jefe, a quien su señor, el rey de Asiria, envió para insultar al Dios viviente. ¡Que el Señor tu Dios lo castigue por las palabras que ha oído! Eleva, pues, una oración por el remanente del pueblo que aún sobrevive”».


Corte el Señor todo labio lisonjero y toda lengua jactanciosa


¡Ah, lengua engañosa! ¿Qué se te habrá de dar? ¿Qué se te habrá de añadir?


para que se cumpla en ellos la sentencia escrita. ¡Esta será la gloria de todos sus fieles! ¡Aleluya!


Su propia lengua será su ruina y quien los vea se burlará de ellos.


El de corazón perverso jamás prospera; el de lengua engañosa caerá en desgracia.


Ahora bien, dejen de burlarse, no sea que se aprieten más sus cadenas; porque me ha hecho saber el Señor, el Señor de los Ejércitos, acerca de la destrucción decretada contra todo el país.


Jerusalén se tambalea, Judá se derrumba, porque su hablar y su actuar son contrarios al Señor: ¡desafían su gloriosa presencia!


Pero el Señor es el Dios verdadero, el Dios viviente, el Rey eterno. Cuando se enoja, tiembla la tierra; las naciones no pueden soportar su ira.


Así dirás a los profetas: “¿Qué les ha respondido el Señor? ¿Qué les ha dicho?”.


Tus profetas te anunciaron visiones falsas y engañosas. No denunciaron tu maldad; no evitaron tu cautiverio. Los mensajes que te anunciaban eran falsos y engañosos.


Pero yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado.


El rey contestó: “Siervo malo, con tus propias palabras te voy a juzgar. ¿Así que sabías que soy muy exigente, que tomo lo que no deposité y cosecho lo que no sembré?


—Señores, ¿por qué hacen esto? Nosotros también somos hombres mortales como ustedes. Las buenas noticias que anunciamos son que dejen estas cosas sin valor y se vuelvan al Dios viviente, que hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos.


Que cada uno cargue con su propia responsabilidad.


Pues ¿qué mortal ha oído jamás la voz del Dios viviente hablarle desde el fuego, como la hemos oído nosotros, y ha vivido para contarlo?


Porque todos ellos cuentan de lo bien que ustedes nos recibieron y cómo se convirtieron a Dios. Dejaron los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero,


En todas sus cartas se refiere a estos mismos temas. Hay en ellas algunos puntos difíciles de entender que los ignorantes e inconstantes tergiversan, como lo hacen también con las demás Escrituras para su propia perdición.


David preguntó a los que estaban con él: —¿Qué dicen que darán a quien mate a ese filisteo y salve así el honor de Israel? ¿Quién es este filisteo incircunciso, que se atreve a desafiar al ejército del Dios viviente?


Si este siervo suyo ha matado leones y osos, lo mismo puede hacer con ese filisteo incircunciso, porque está desafiando al ejército del Dios viviente.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos