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Hebreos 12:4 - Biblia Nueva Versión Internacional 2022

4 En la lucha que ustedes libran contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su sangre.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Después de todo, ustedes aún no han dado su vida en la lucha contra el pecado.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Ustedes se enfrentan con el mal, pero todavía no han tenido que resistir hasta la sangre.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 pues todavía no habéis resistido° hasta derramar° sangre combatiendo contra el pecado;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 En vuestra lucha contra el pecado, todavía no habéis llegado hasta el derramamiento de vuestra sangre

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado.

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Hebreos 12:4
12 Referencias Cruzadas  

»Entonces los entregarán para que los persigan y los maten, y los odiarán todas las naciones por causa de mi nombre.


Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.


Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!


Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.


Por lo tanto, salgamos a su encuentro fuera del campamento, llevando la deshonra que él llevó,


Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el mensaje del cual dieron testimonio; no valoraron tanto su vida como para evitar la muerte.


Vi que la mujer se había emborrachado con la sangre de los creyentes y de los que testificaron de Jesús. Al verla, quedé sumamente asombrado.


porque en ti se halló sangre de profetas y de creyentes y de todos los que han sido asesinados en la tierra».


»Sé dónde vives: allí donde Satanás tiene su trono. Sin embargo, sigues fiel a mi nombre. No renegaste de tu fe en mí ni siquiera en los días en que Antipas, mi testigo fiel, sufrió la muerte en esa ciudad donde vive Satanás.


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