Isaías 66:4 - Biblia Version Moderna (1929)4 Yo también pues escogeré sus calamidades, y traeré sobre ellos las cosas que temen; por lo mismo que cuando yo llamé, no hubo quien respondiese, cuando hablé, ellos no escucharon; sino que hicieron lo que fué malo a mis ojos, y escogieron aquello en que no me complacía. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19604 también yo escogeré para ellos escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron, sino que hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que me desagrada. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente4 Yo les enviaré grandes dificultades: todas las cosas que ellos temían. Pues cuando los llamé, no me respondieron. Cuando les hablé, no me escucharon. Pecaron deliberadamente ante mis propios ojos y escogieron hacer lo que saben que yo desprecio». Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)4 así también yo me deleitaré maltratándolos y mandaré sobre ellos cosas de que se espantan. Pues yo llamé y nadie contestó, hablé y nadie se dignó escucharme. Han hecho lo que yo considero como malo y han elegido lo que no me gusta. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion4 Pues Yo también escogeré sus castigos, Y les enviaré lo que más temen; porque llamé, y nadie respondió; Hablé, y no escucharon; hicieron lo malo ante mis ojos, Y escogieron lo que no me agrada. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19754 también yo elijo sus ultrajes y traeré sobre ellos todo lo que temen, pues llamé y nadie respondió, hablé y no me escucharon; hicieron lo malo a mis ojos y lo que no me agrada eligieron'. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)4 también yo escogeré sus desvaríos, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron; antes hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que no me agrada. Ver Capítulo |
¿Por qué, cuando vine, no hubo quien me recibiera? ¿cuando llamé, no hubo quien me respondiera? ¿Se ha acortado acaso mi mano, de modo que no pueda redimir? ¿o no tengo yo poder para librar? He aquí que a mi reprensión seco la mar, y convierto los ríos en yermo; hieden sus peces por falta de agua, y mueren de sed.