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2 Corintios 5:5 - Biblia Version Moderna (1929)

5 Y el que nos ha hecho para esto mismo, es Dios, el cual nos ha dado las arras del Espíritu.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

5 Dios mismo nos ha preparado para esto, y como garantía nos ha dado su Espíritu Santo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Ha sido Dios quien nos ha puesto en esta situación al darnos el Espíritu como un anticipo de lo que hemos de recibir.

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La Biblia Textual 3a Edicion

5 Y el que nos destinó° a eso mismo es Dios; quien nos dio las arras del Espíritu.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Y el que nos ha dispuesto para esto es Dios, que nos dio la fianza del Espíritu.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, el cual también nos ha dado las arras del Espíritu.

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2 Corintios 5:5
11 Referencias Cruzadas  

Al contrario, cuando viere sus hijos, la obra de mis manos, en medio de él, padres e hijos santificarán mi nombre; sí, santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel.


Y tu pueblo, todos ellos justos, heredarán para siempre la tierra; renuevos plantados por mí mismo, obra de mi mano, para que yo sea glorificado.


para comunicar la alegría a los que lloran en Sión, dándoles hermosura en lugar de ceniza, el aceite de gozo en vez de lamentos, y el manto de alabanza en lugar de espíritu de pesadumbre; para que sean llamados árboles de justicia, plantados por Jehová mismo, para que él sea glorificado.


Y no tan sólo así, sino que nosotros también, que tenemos las primicias del Espíritu, sí, nosotros mismos gemimos dentro de nosotros, aguardando la adopción, es decir, la redención de nuestro cuerpo.


el cual nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.


Porque nuestra ligera aflicción, que no dura sino por un momento, obra para nosotros en alto y aun más alto grado, un peso eterno de gloria;


Porque hechura suya somos nosotros, creados en Cristo Jesús para las buenas obras, las cuales había Dios antes preparado, para que anduviésemos en ellas.


Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con en cual sois sellados para el día de la redención.


Y el que guarda sus mandamientos habita en Dios, y Dios en él.  Y en esto conocemos que él habita en nosotros, por el Espíritu que él nos ha dado.


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