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1 Pedro 4:7 - Biblia Version Moderna (1929)

7 ¶Pero el fin de todas las cosas se acerca; sed pues sobrios, y vigilantes en las oraciones:

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

7 El fin del mundo se acerca. Por consiguiente, sean serios y disciplinados en sus oraciones.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

7 El fin de todas las cosas está cerca; vivan, pues, con sensatez y dediquen sus noches a la oración.

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La Biblia Textual 3a Edicion

7 Pero el fin de todas las cosas está cerca. Sed pues sobrios, y vigilantes en las oraciones,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 El final de todo está cerca. Sed, pues, sensatos y velad en la oración.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración.

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1 Pedro 4:7
34 Referencias Cruzadas  

E hicieron beber vino a su padre aquella noche también; y levantóse la menor, y acostóse con él. Y él no supo cuando ella se acostó, ni cuando se levantó.


Y dijo Dios a Noé: El fin de toda carne ha llegado delante de mí; porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos, y he aquí que voy a destruirlos juntamente con la tierra.


Mejor es ir a la casa del duelo, que ir a la casa del banquete; porque aquello es el paradero de todo el género humano, y el que vive debe poner esto en su corazón.


Los profetas profetizan mentira, y los sacerdotes gobiernan por medio de ellos, y mi pueblo quiere que sea así; ¿y qué haréis en el final de ello?


¡El fin viene, viene el fin! ¡hase despertado contra ti; he aquí que viene!


¡Velad, pues, porque no sabéis en qué día ha de venir vuestro Señor!


¡Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir!


¶Mirad, pues, por vosotros mismos, no sea que vuestros corazones sean entorpecidos con la glotonería, y la embriaguez, y los cuidados de esta vida, y así os sobrevenga de improviso aquel día,


Velad, pues, en todo tiempo, y orad, a fin de que logréis evitar todas estas cosas que van a suceder, y estar en pie delante del Hijo del hombre.


y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad, para que no entréis en tentación.


regocijados en la esperanza, sufridos en la tribulación, perseverantes en la oración;


Después viene el fin, cuando él entregará el reino al Dios y Padre suyo, cuando haya ya abolido todo dominio y toda autoridad y poder.


¶Mas esto digo, hermanos: El tiempo que nos queda está acortado; para que los que tienen mujeres sean como si no las tuviesen;


orando en Espíritu con toda forma de oración y plegaria, en todo tiempo; y velando para ello con toda perseverancia y plegaria por todos los santos,


Sea conocida vuestra mansedumbre de todos los hombres. ¡El Señor está cerca!


¶Perseverad en la oración, velando en ella, con acciones de gracias;


Tú empero sé vigilante en todas las cosas, sufre trabajos, desempeña la obra de evangelista, cumple bien tu ministerio.


instruyéndonos a fin de que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos sobria y justa y piadosamente, en este siglo presente,


no abandonando nuestra congregación, como es la costumbre de algunos, sino exhortándonos mutuamente, y tanto más, cuanto veis que se va acercando el día.


de otra suerte le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde la fundación del mundo: mas ahora, una sola vez en la consumación de los siglos, él ha sido manifestado para efectuar la destrucción del pecado, por medio del sacrificio de sí mismo.


¶Por lo cual, ceñid los lomos de vuestro ánimo, sed sobrios, y tened vuestra esperanza puesta completamente en la gracia que os ha de ser traída al tiempo de la manifestación de Jesucristo;


¶De la misma manera, vosotros maridos, habitad con ellas según inteligencia, como que es la mujer el vaso más débil; dándoles honra, como que sois también coherederos de la gracia de vida eterna; para que vuestras oraciones no sean estorbadas.


Sed sobrios, sed vigilantes; vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda en derredor, buscando a quien devorar:


(He aquí, yo vengo como ladrón.  Bienaventurado aquel que vela, y guarda sus vestidos; no sea que ande desnudo, y vean su vergüenza.)


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