Zacarías 7:11 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual11-12 »En el pasado, puse mi espíritu en los profetas para que ellos les comunicaran mis mensajes. Pero ustedes siempre han sido tercos; en vez de obedecerme, me abandonaron y no me hicieron caso. Por eso me enojé y les dije: Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196011 Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír; Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente11 »Sus antepasados se negaron a escuchar este mensaje. Volvieron la espalda tercamente y se taparon los oídos para no oír. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)11 Pero ellos no quisieron que les hablara, me volvieron la espalda y se tapaban los oídos para no escucharme;' Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion11 Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír; Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197511 Pero ellos no quisieron atender, volvieron la espalda, se rebelaron, se taparon los oídos para no oír. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)11 Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír; Ver Capítulo |
Se olvidaron de los milagros que tú hiciste en su favor. Fueron desobedientes y nombraron a un jefe para que los llevara a Egipto, de vuelta a la esclavitud. Luego hicieron un toro de metal y dijeron que ese era su dios, el dios que los sacó de Egipto. Pero tú no los abandonaste, pues eres tierno y compasivo, y siempre estás dispuesto a perdonar. No te enojas con facilidad, y es tanto tu amor que en ti se puede confiar.
Pero Jerusalén fue más rebelde que las naciones y los pueblos vecinos; no se comportó como las otras naciones, sino que fue peor que ellas, pues desobedeció mis leyes y mis mandamientos. »Puesto que Jerusalén se ha portado así, yo declaro que me pondré en contra suya. Yo soy el Dios de Israel. La castigaré por su horrible maldad; la castigaré delante de todas las naciones, como nunca antes lo hice ni lo volveré a hacer.
Tengan cuidado cuando Dios les llame la atención. No lo rechacen, porque los israelitas que en el pasado lo rechazaron, no escaparon del castigo. En aquella ocasión, cuando Dios les habló, su voz hizo temblar la tierra. Y si nosotros rechazamos a Dios, que nos llama la atención desde el cielo, tampoco escaparemos del castigo. Porque ahora él dice: «Otra vez haré temblar, no solo la tierra, sino también el cielo.»