Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Zacarías 10:3 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 »Yo soy el Dios de Israel, y voy a castigar a esos pastores porque estoy muy enojado con ellos. Yo mismo cuidaré de mi pueblo. Judá es ahora un rebaño de ovejas, pero pronto voy a convertirlos en briosos caballos de batalla.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Contra los pastores se ha encendido mi enojo, y castigaré a los jefes; pero Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y los pondrá como su caballo de honor en la guerra.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 «Mi ira se enciende contra sus pastores y castigaré a esos líderes. Pues el Señor de los Ejércitos Celestiales ha llegado para cuidar a Judá, su rebaño. Él los hará fuertes y magníficos, como un caballo majestuoso en la batalla.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 (Me he indignado con los pastores y voy a castigar a los chivatos.) Pero Yavé de los Ejércitos visitará a su rebaño, la tribu de Judá, ellos serán su caballo de batalla.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 Mi ira se ha encendido contra los pastores, Tomaré cuentas a los machos cabríos,° YHVH Sebaot visitará° a su rebaño, la casa de Judá, Y hará de ella su corcel real en el combate.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Contra los pastores se enciende mi ira, voy a castigar a los machos cabríos. Yahveh Sebaot visita a su grey, la casa de Judá, la hace su corcel capitán en la batalla.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Contra los pastores se encendió mi ira, y castigué a los machos cabríos; porque Jehová de los ejércitos ha visitado su rebaño, la casa de Judá, y los ha hecho como su caballo de honor en la batalla.

Ver Capítulo Copiar




Zacarías 10:3
28 Referencias Cruzadas  

Los israelitas le creyeron a Moisés, y cuando oyeron que Dios iba a ayudarlos, se inclinaron hasta el suelo y adoraron a Dios.


A los soldados les toca preparar sus caballos para el combate; pero Dios es quien decide a quién darle la victoria.


Amada mía, tu andar tiene la gracia del trote de las yeguas que tiran del carro del rey.


»Dios hará lo que ha planeado hacer contra el monte Sión y Jerusalén. Y una vez que lo haya cumplido, castigará al rey de Asiria por su orgullo y su arrogancia.


»Ese día, Dios castigará a los que gobiernan con maldad en el cielo y en la tierra.


Los gobernantes de este pueblo resultaron ser unos tontos que no buscaron a Dios. Por eso no tuvieron éxito, y ahora nosotros parecemos un rebaño de ovejas perdidas.


”Pasado ese tiempo, yo castigaré por su maldad al rey de Babilonia y a su nación, ¡y ese país quedará destruido para siempre! Yo les juro que así será.


”Jefes y gobernantes del pueblo, ¡lloren y revuélquense en el suelo! Ha llegado el día de la matanza, y ustedes serán sacrificados como si fueran ovejas engordadas.


»Mi pueblo ha perdido el rumbo; ha vivido como un rebaño perdido, pues sus jefes no supieron dirigirlo. Por eso anduvo por las montañas, extraviado y sin rumbo fijo; ¡hasta olvidó su lugar de descanso!


»Así como un buen pastor va en busca de las ovejas perdidas, también yo iré en busca de mi pueblo. Lo traeré de los lugares por donde se perdió un día oscuro y lleno de nubes.


«Ezequiel, dales a los gobernantes de los israelitas el siguiente mensaje de mi parte: “¡Ay de ustedes, malos gobernantes! Ustedes debieran cuidar a los israelitas, como cuidan los pastores a sus ovejas, ¡pero solo se cuidan a sí mismos!


El rey tratará de ganarse la simpatía de los que no cumplieron con el tratado de paz, pero los que aman a su Dios se mantendrán firmes y no le harán caso.


»Ese día castigaré a los hijos del rey, a los jefes principales y a los que siguen el mal ejemplo de los que no creen en mí.


Cuando nuestro Dios permita que vuelvan los sobrevivientes de Judá, del país adonde los llevaron presos, él mismo los llevará a la costa, para que alimenten a sus rebaños. Ellos pasarán la noche en las casas abandonadas de la ciudad de Ascalón.


»¡Qué mal le va a ir al pastor inútil, que no cuida del rebaño! ¡Ojalá que con una espada le corten una mano, y que con un cuchillo le saquen los ojos!»


«¡Alabemos al Dios de Israel, porque ha venido a salvarnos!


Pórtense bien cuando estén con gente que no cree en Dios. Así, aunque ahora esa gente hable mal de ustedes, como si fueran unos malvados, luego verá el bien que ustedes hacen, y alabará a Dios el día en que él les pida cuentas a todos.


Un día, Noemí supo que Dios había bendecido al país de Israel, dándole abundantes cosechas.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos