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Salmos 69:12 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

12 12 (13) ¡Toda la gente del pueblo y hasta los borrachos hablan mal de mí!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta, Y me zaherían en sus canciones los bebedores.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

12 Soy el blanco de los chismes de la ciudad, y todos los borrachos cantan de mí.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

12 Se ríen de mí los que se sientan en la plaza, y a los bebedores doy un tema de canción.

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La Biblia Textual 3a Edicion

12 Los que se sientan a la puerta murmuran de mí, Y he venido a ser copla de borrachos.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 si me visto de saco, me convierto en su refrán.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 Hablan contra mí los que se sientan a la puerta, y vine a ser la canción de los borrachos.

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Salmos 69:12
15 Referencias Cruzadas  

Al caer la tarde, dos de los ángeles llegaron a Sodoma. Lot estaba sentado a la entrada de la ciudad, y en cuanto los vio se levantó para saludarlos. Sin levantar la vista, se inclinó ante ellos en señal de respeto,


Cuando se enfermaban, yo me afligía por ellos. Tan grande era mi tristeza que no comía ni me arreglaba. Más bien, le pedía a Dios que el enfermo fuera yo.


Jeremías le dijo a Dios: «Dios mío, con lindas palabras me llamaste, y yo acepté tu invitación. Eres más fuerte que yo, y por eso me convenciste. »A toda hora la gente se burla de mí.


Al contrario, Su Majestad mandó traer las copas del templo de Dios, y en ellas bebieron Su Majestad y todos sus invitados. Para colmo, en vez de que usted adorara al Dios que lo hizo y que tiene poder sobre su vida, tanto usted como sus invitados adoraron a sus dioses. ¡Esos dioses no pueden ver ni oír ni pensar, pues están hechos de metal, madera y piedra! »Tales acciones de Su Majestad hicieron enojar al Dios del cielo.


Mientras tanto, los sacerdotes principales y los líderes convencieron a los que estaban allí, para que pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús.


Cuando llegaron, comenzaron a acusar a Jesús y dijeron: —Señor gobernador, encontramos a este hombre alborotando al pueblo para que se rebele contra Roma. Dice que no debemos pagar impuestos al emperador, y que él es el Mesías. Es decir, se cree rey.


»Dios le dará ciudades a cada tribu, y en cada ciudad se nombrarán jueces y autoridades, que deberán tratar a todos por igual. Gobernarán y juzgarán al pueblo con honestidad, y no aceptarán ninguna clase de soborno. Los sobornos hacen que una persona sabia y sincera se vuelva injusta.


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