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Números 35:20 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

20 »Al que por odio tire al suelo a otro y lo mate. »Al que mate a otro al lanzarle con maldad algún objeto.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

20 Y si por odio lo empujó, o echó sobre él alguna cosa por asechanzas, y muere;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

20 Así que, si alguien por odio le tiende una emboscada a otro y luego lo empuja o le lanza algo y esa persona muere, comete homicidio.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

20 Si alguien ha herido a su víctima por odio, o le ha lanzado algo con maldad, causándole la muerte,

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La Biblia Textual 3a Edicion

20 Y si por odio lo empuja, o lanza algo contra él deliberadamente, y muere,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

20 Si por odio lo tira al suelo, o si de propósito arroja algo contra él, y de hecho éste muere;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

20 Y si por odio lo empujó, o echó sobre él alguna cosa por asechanzas, y muere;

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Números 35:20
30 Referencias Cruzadas  

pero no recibió con el mismo gusto la ofrenda de Caín. Esto le molestó mucho a Caín, y en su cara se le veía lo enojado que estaba.


Un día, Caín invitó a su hermano. Cuando llegaron al campo, Caín golpeó a su hermano y lo mató.


Absalón, por su parte, dejó de hablarle a Amnón, pues lo odiaba por haber violado a su hermana.


Amasá no se dio cuenta de que en la otra mano Joab llevaba la espada, así que Joab le clavó la espada en el vientre y se le salieron los intestinos. No hizo falta que Joab lo rematara, pues Amasá murió al instante. Uno de los soldados de Joab se paró junto a Amasá y dijo: «Los que estén a favor de David y de Joab, ¡sigan a Joab!» Pero todos los que pasaban se detenían a ver a Amasá, pues estaba tirado a la mitad del camino y bañado en su propia sangre. Entonces el soldado arrastró a Amasá hasta el campo y lo cubrió con una capa. Así ya nadie se detuvo a mirarlo, y todos se fueron tras Joab y su hermano Abisai para perseguir a Sebá.


Fíjense en los malvados: se esconden en las sombras, y esperan a la gente honrada, para atacarla cuando pase.


»Quien mate a otra persona con toda intención, será condenado a muerte, aunque busque protección en mi altar.


El que esconde sus rencores, en el fondo es mentiroso.


El que mata a otro no merece ayuda. ¡Tarde o temprano le pasará lo mismo!


El familiar más cercano al muerto buscará al asesino y lo matará.


»Al que por odio mate a otro a golpes. El familiar más cercano al muerto buscará al asesino y lo matará.


Entonces sacaron de allí a Jesús, y lo llevaron a lo alto de la colina donde estaba el pueblo, pues querían arrojarlo por el precipicio.


país donde se quedó tres meses. Estaba Pablo a punto de salir en barco hacia la provincia de Siria, cuando supo que algunos judíos planeaban atacarlo. Entonces decidió volver por Macedonia.


Pero usted no les haga caso, porque más de cuarenta hombres estarán escondidos esperando a Pablo, y han jurado que no comerán ni beberán nada hasta matarlo, y que si no lo hacen les caerá una maldición. Ellos están ahora esperando su respuesta.


»Ahora bien, supongamos que una persona odia a otra, y que la espera en un lugar alejado para atacarla y matarla cuando esta pase. Si el asesino huye y busca refugio en una de estas ciudades,


y Saúl les dijo: «Díganle a David que no quiero que me dé nada por mi hija. Lo que quiero es que me traiga la prueba de que mató a cien filisteos. Quiero vengarme de ellos». En realidad, Saúl quería que los filisteos mataran a David.


De Naiot, David se fue a donde estaba Jonatán, y le preguntó: —¿De qué maldad se me acusa? ¿En qué le he fallado a tu padre, para que quiera matarme?


11-15 (12-16) »¡Vea Su Majestad lo que tengo en la mano! Es un pedazo de su manto, que yo mismo corté. Con esto podrá ver Su Majestad que no quiero matarlo. »Yo no le he causado ningún mal a Su Majestad; sin embargo, Su Majestad me anda persiguiendo y quiere matarme, ¡a mí, que no valgo más que un perro muerto o una pulga! »¡Que Dios juzgue entre nosotros dos, y vea quién está haciendo mal! ¡Que Dios castigue a Su Majestad por lo mal que se ha portado conmigo, y no permita que me atrape! »Bien dice el antiguo refrán, que “del malvado solo se puede esperar maldad”. Yo, por mi parte, ¡nunca le haré daño a Su Majestad!


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