Mateo 21:41 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual41 Ellos contestaron: —El dueño matará sin compasión a esos malvados. Luego les alquilará la viña a otros hombres que le entreguen la parte de la cosecha que le corresponde. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196041 Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente41 Los líderes religiosos contestaron: —A los hombres malvados les dará una muerte horrible y alquilará el viñedo a otros que le darán su porción después de cada cosecha. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)41 Le contestaron: 'Hará morir sin compasión a esa gente tan mala y arrendará la viña a otros labradores que le paguen a su debido tiempo. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion41 Le responden: A los malos los destruirá atrozmente, y arrendará la viña a otros labradores, que pagarán los frutos en sus tiempos. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197541 Y le responden: 'Acabará con esos malvados de mala manera y arrendará la viña a otros viñadores que le paguen a su tiempo los frutos correspondientes'. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)41 Ellos le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y su viña arrendará a otros labradores que le paguen el fruto a su tiempo. Ver Capítulo |
»De la gente de este país morirán dos terceras partes, y el resto quedará con vida; pero los castigaré para hacerlos cambiar, y volverán a obedecerme. Yo soy el Dios de Israel, y juro que así será. »Cuando me llamen, les responderé; yo los reconoceré como mi pueblo, y ellos me reconocerán como su Dios».
Tengan cuidado cuando Dios les llame la atención. No lo rechacen, porque los israelitas que en el pasado lo rechazaron, no escaparon del castigo. En aquella ocasión, cuando Dios les habló, su voz hizo temblar la tierra. Y si nosotros rechazamos a Dios, que nos llama la atención desde el cielo, tampoco escaparemos del castigo. Porque ahora él dice: «Otra vez haré temblar, no solo la tierra, sino también el cielo.»