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Jueces 10:15 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

15 Los israelitas volvieron a decirle a Dios: —Reconocemos que hemos pecado, así que haz con nosotros lo que mejor te parezca. Pero, por favor, ¡sálvanos ya!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

15 Y los hijos de Israel respondieron a Jehová: Hemos pecado; haz tú con nosotros como bien te parezca; solo te rogamos que nos libres en este día.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

15 Pero los israelitas rogaron al Señor diciendo: —Hemos pecado. Castíganos como bien te parezca, pero rescátanos hoy de nuestros enemigos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

15 Los israelitas dijeron a Yavé: 'Hemos pecado, trátanos como mejor te parezca, pero por lo menos sálvanos ahora'.

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La Biblia Textual 3a Edicion

15 Entonces los hijos de Israel respondieron a YHVH: ¡Hemos pecado! ¡Haz con nosotros según sea bueno ante tus ojos, con tal que nos libres, te rogamos, en este día!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

15 Dijeron entonces los israelitas a Yahveh: 'Hemos pecado: haz con nosotros todo lo que mejor te parezca; pero, por favor, líbranos hoy'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

15 Y los hijos de Israel respondieron a Jehová: Hemos pecado; haz tú con nosotros como bien te pareciere; solamente que ahora nos libres en este día.

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Jueces 10:15
16 Referencias Cruzadas  

¡Tú esfuérzate y ten valor! Luchemos por nuestra gente y por las ciudades que Dios nos ha dado, ¡y que Dios haga lo que le parezca mejor!»


David le dijo a Natán: —Reconozco que he pecado contra Dios, y que he hecho lo que a él no le gusta. Natán le contestó: —Por eso mismo Dios te ha perdonado, y no vas a morir.


Pero David se dio cuenta de que había sido un error haber contado a toda la gente, así que dijo: «Dios mío, no está bien lo que hice. Te he ofendido al contar los soldados que tenemos. Yo te ruego que perdones mi error».


Y David le dijo a Gad: —¡Me resulta difícil elegir uno de los tres! Pero Dios es compasivo, así que prefiero que sea él quien me castigue. No quiero que me hagan sufrir mis enemigos.


Entonces dirás a todo el mundo: “Aunque he pecado y he sido injusto, Dios no me castigó como merecía.


Quien esconde su pecado jamás puede prosperar; quien lo confiesa y lo deja, recibe el perdón.


Cuando nos castigaste, nos volvimos a ti a pesar de nuestro dolor.


4 (5) »Llegué a pensar que ya no me querías, que no volvería a entrar en tu templo.


Si dejamos de hacer lo malo, tal vez a Dios se le pase el enojo, y no nos destruirá».


Estamos en sus manos. Haga usted con nosotros lo que mejor le parezca.


»Pero los israelitas reconocieron que se habían alejado de Dios, y le dijeron: “Hemos pecado contra ti, pues hemos adorado a Baal y a Astarté, dioses de otras naciones. Líbranos del poder de nuestros enemigos, y te adoraremos solo a ti”.


Samuel se lo contó todo, sin ocultarle nada, y Elí dijo: —¡Que se haga la voluntad de Dios! Él es quien manda.


Los israelitas se reunieron en Mispá y reconocieron que habían ofendido a Dios. Por eso sacaron agua de los pozos, la derramaron como ofrenda delante de Dios, y después ayunaron. Fue en Mispá donde Samuel comenzó a gobernar a los israelitas.


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