Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Isaías 5:30 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

30 En el momento indicado, esa nación atacará a Israel con la fuerza de un mar tormentoso. Entonces la tierra quedará envuelta en tinieblas, y la luz del día se perderá entre oscuros nubarrones. ¡Israel quedará muy angustiada!»

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

30 Y bramará sobre él en aquel día como bramido del mar; entonces mirará hacia la tierra, y he aquí tinieblas de tribulación, y en sus cielos se oscurecerá la luz.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

30 Rugirán sobre sus víctimas en aquel día de destrucción, como el rugido del mar. Si alguien extiende su mirada por toda la tierra, solo verá oscuridad y angustia; hasta la luz quedará oscurecida por las nubes.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

30 Rugirá contra él, en ese día, como el bramido del mar. Al mirar el país sólo se verán tinieblas, angustia, y luz que desaparece entre las sombras.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

30 Pero un día rugirán contra ella° como rugen las olas del mar. Mirarán al país en tinieblas y en angustia,° Y en sus cielos se oscurecerá la luz.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

30 Bramará contra él, aquel día, como brama el mar. Se mirará a la tierra, y no habrá más que densas tinieblas, los nubarrones oscurecerán la luz.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

30 Y en aquel día bramarán contra ellos como el bramido del mar; entonces mirarán hacia la tierra, y he aquí, tinieblas y tribulación, y en los cielos se oscurecerá la luz.

Ver Capítulo Copiar




Isaías 5:30
24 Referencias Cruzadas  

Acuérdate de tu creador antes que dejen de brillar el sol, la luna y las estrellas. Acuérdate de tu creador ahora que después de la lluvia las nubes siguen cargadas.


Ese día el sol se apagará, la luna dejará de brillar y las estrellas no darán su luz.


»En los montes se oyen los gritos de una gran multitud; se escucha el movimiento de naciones, de pueblos que se están reuniendo. El Dios todopoderoso prepara a su ejército; sus tropas han venido de muy lejos, ¡ya están listas para el combate! »Dios está muy enojado; por eso ha enviado sus tropas para destruir a Babilonia.


Oigan a los muchos ejércitos enemigos; ¡rugen más que un mar embravecido! Por la noche causan terror, pero al amanecer desaparecen. En cuanto Dios los reprende, salen corriendo y se van muy lejos. ¡Son como la paja que se lleva el viento, como la hierba que arrastra el huracán! ¡Así acabarán las naciones que han robado a Israel y lo han dejado en la ruina!


Isaías dijo: «Esto dice nuestro Dios acerca de Egipto, ese animal feroz del desierto del sur: “Los israelitas llevan a Egipto todos sus tesoros y riquezas. Todo eso lo llevan a lomo de burro y de camello. Cruzan el desierto, que está lleno de peligros. Allí hay leones feroces, víboras y dragones voladores.


El pueblo de Israel dijo: «Por causa de nuestra maldad la justicia no se cumple entre nosotros: esperábamos vivir en la luz, pero nos hemos quedado en tinieblas.


y solo verán miseria y angustia. ¡Vivirán en la más terrible oscuridad!


Den honra a nuestro Dios, antes de que él mande las tinieblas y ustedes tropiecen en la oscuridad. La salvación que ustedes esperan, Dios la cambiará en profunda oscuridad.


Son gente cruel y sanguinaria, armada con arcos y lanzas; vienen a todo galope y dispuestos a atacarte, bella ciudad de Babilonia. El estruendo de sus gritos resuena como las olas del mar.


Él me forzó a caminar por los caminos más oscuros;


»Por eso yo, el Dios de Israel, afirmo: “Ciudad de Tiro, yo me pondré en contra tuya. Haré que se levanten contra ti muchas naciones, como se levantan las olas en el mar.


Tiemblan el cielo y la tierra, se oscurecen el sol y la luna, y pierden su brillo las estrellas.


¡Qué mal les va a ir a ustedes, los que esperan con ansias el día de mi llegada! ¡No saben lo que les espera! ¡No será un día de luz, sino un día de terrible oscuridad!


»Yo soy el Dios de Israel, y les aseguro que ese día el sol dejará de brillar; el mediodía se convertirá en noche, y toda la tierra quedará a oscuras.


Jesús continuó diciendo: —Cuando pase ese tiempo de sufrimiento: “El sol se pondrá oscuro, y la luna dejará de brillar. Las estrellas caerán, y temblarán los poderes que están en el cielo.”


Cuando el Cordero rompió el sexto sello, miré, y hubo un gran terremoto. El sol se oscureció, y la luna se puso roja como la sangre.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos