Isaías 43:24 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual24 ni en que me dieras riquezas ni en que me agradaras con sacrificios de animales. En cambio tú, me tienes harto con tus pecados y maldades. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196024 No compraste para mí caña aromática por dinero, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios, sino pusiste sobre mí la carga de tus pecados, me fatigaste con tus maldades. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente24 No me has traído el cálamo aromático, ni me has agradado con la grasa de los sacrificios. En cambio, me has agobiado con tus pecados y me has cansado con tus faltas. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)24 Yo no te he abrumado pidiéndote ofrendas, ni te he cansado reclamando incienso. No tuviste que gastar en aromas, ni me diste la grasa de tus sacrificios, sino que me has atormentado con tus pecados y me has cansado con tu maldad. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion24 No me compraste canela con dinero, Ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios, Sino que pusiste la carga° de tus pecados sobre mí, Y me abrumaste con tus iniquidades. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197524 No me compraste con dinero canela, ni me saciaste con la grasa de tus sacrificios; sólo me abrumaste con tus pecados, me cansaste con tus iniquidades. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)24 No compraste para mí caña aromática por dinero, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios; antes me abrumaste con tus pecados, me has fatigado con tus maldades. Ver Capítulo |
Dios le dijo a Moisés: «El incienso que se quemará en mi honor debe mantenerse puro y exclusivamente dedicado a mi servicio. En su preparación usarás incienso puro y otras sustancias aromáticas. Este perfume debe prepararse mezclando bien los ingredientes en cantidades iguales, y moliendo muy fino la mezcla. En cuanto el perfume esté listo, irás al santuario y pondrás parte del incienso frente al cofre del pacto. Este es un incienso muy especial, exclusivamente para mi servicio, y deben tratarlo así. Nadie debe preparar otro incienso igual para su propio uso.
Pero llegó el momento en que Dios ya no aguantó más. Y no aguantó, por la forma en que ustedes actuaban y por las cosas asquerosas que hacían. Por eso su país se convirtió en un desierto horrible, en un montón de ruinas donde nadie vive. La ciudad es un ejemplo de maldición para todos sus vecinos. ¡Y esto es así, hasta el momento de escribir esto!