Gálatas 5:19 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual19 Todo el mundo conoce la conducta de los que obedecen a sus malos deseos: no son fieles en el matrimonio, tienen relaciones sexuales prohibidas, muchos vicios y malos pensamientos. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196019 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente19 Cuando ustedes siguen los deseos de la naturaleza pecaminosa, los resultados son más que claros: inmoralidad sexual, impureza, pasiones sensuales, Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)19 Es fácil reconocer lo que proviene de la carne: libertad sexual, impurezas y desvergüenzas;' Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion19 Y evidentes son las obras de la carne, las cuales son: °fornicación, impureza, lascivia, Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197519 Ahora bien, son de sobra conocidas las obras de la carne, a saber: lujuria, impureza, libertinaje, Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, Ver Capítulo |
Dios ha hecho lo que la ley de Moisés no era capaz de hacer, ni podría haber hecho, porque nadie puede controlar sus deseos de hacer lo malo. Dios envió a su propio Hijo, y lo envió tan débil como nosotros, los pecadores. Lo envió para que muriera por nuestros pecados. Así, por medio de él, Dios destruyó al pecado.
pues siguen viviendo como la gente pecadora de este mundo. Tienen celos los unos de los otros, y se pelean entre ustedes. Porque, cuando uno dice: «Yo soy seguidor de Pablo», y otro contesta: «Yo soy seguidor de Apolo», están actuando como la gente de este mundo. ¿No se dan cuenta de que así se comportan los pecadores?
Pero a los cobardes, a los que no confíen en mí, a los que hagan cosas terribles que no me agradan, a los que hayan matado a otros, a los que tengan relaciones sexuales prohibidas, a los que practiquen la brujería, a los que adoren dioses falsos, y a los mentirosos, los lanzaré al lago donde el azufre arde en llamas; y allí se quedarán, separados de mí para siempre.»