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Gálatas 1:18 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

18 Tres años después fui a Jerusalén, para conocer a Pedro, y solo estuve quince días con él.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

18 Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

18 Luego, tres años más tarde, fui a Jerusalén para conocer a Pedro y me quedé quince días con él.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Más tarde, pasados tres años, subí a Jerusalén para entrevistarme con Pedro y permanecí con él quince días.

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La Biblia Textual 3a Edicion

18 Luego, después de tres años, subí a Jerusalem° a visitar a Cefas,° y permanecí con él quince días.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para visitar a Cefas, y me quedé quince días con él;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 Después, pasados tres años, subí a Jerusalén a ver a Pedro, y permanecí con él quince días,

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Gálatas 1:18
8 Referencias Cruzadas  

Entonces Andrés llevó a Simón a donde estaba Jesús. Cuando Jesús vio a Simón, le dijo: «Tú eres Simón, hijo de Juan, pero ahora te vas a llamar Cefas, es decir, Pedro».


Cuando Pedro vino a la ciudad de Antioquía, me enfrenté a él y le dije que no estaba bien lo que hacía.


¡Esa conducta iba en contra del verdadero mensaje de la buena noticia! Por eso, hablé con Pedro delante de todos los miembros de la iglesia de Antioquía, y le dije: «Tú, que eres judío, has estado viviendo como si no lo fueras. ¿Por qué, entonces, quieres obligar a los que no son judíos a vivir como si lo fueran?»


Más bien, ellos comprendieron que a Pedro se le había encargado anunciar la buena noticia a los judíos, y que a mí se me había encargado anunciarla a todos los que no lo son.


Santiago, Pedro y Juan, que eran considerados los líderes más importantes de la iglesia, se dieron cuenta de ese privilegio que Dios me había dado. Entonces quedamos de acuerdo en que Bernabé y yo anunciaríamos la buena noticia a los que no son judíos, y que ellos la anunciarían a quienes sí lo son. Y para mostrarnos que estaban de acuerdo, nos dieron la mano.


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