Ezequiel 27:16 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual16-18 ”Tus mercancías eran tan variadas, y tu riqueza tan grande, que hasta los sirios comerciaban contigo, y te pagaban con piedras preciosas y telas muy finas. También Israel y Judá te compraban mercancías, y te pagaban con su mejor trigo, y con pasteles, miel, aceite de oliva y especias aromáticas. Damasco te pagaba con vino de Helbón y con lana de Sahar. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196016 Edom traficaba contigo por la multitud de tus productos; con perlas, púrpura, vestidos bordados, linos finos, corales y rubíes venía a tus ferias. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente16 »”De Aram enviaban mercaderes para comprar tu gran variedad de artículos. Comerciaban con turquesa, tinturas de púrpura, bordados, lino fino y joyas de coral y de rubíes. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)16 Edom pagaba tus numerosos productos con joyas, púrpura, telas finas, piedras preciosas, coral y rubíes. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion16 Por la abundancia de tus productos, Edom venía a tus mercados y traficaba contigo con perlas y con púrpura, con vestidos bordados y linos finos, con corales y rubíes. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197516 Edom comerciaba contigo por la abundancia de tus productos; traía a tus mercados turquesas, escarlata, bordados, lino fino, corales y rubíes. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)16 Siria fue tu mercader por la multitud de tus productos; venía a tus ferias con esmeraldas, púrpura, vestidos bordados, linos finos, corales y ágatas. Ver Capítulo |
Los amonitas se enteraron de que David se había enojado mucho. Entonces contrataron a algunos arameos de Rehob y Sobá para que se unieran a ellos y pelearan contra David. También contrataron a mil hombres del rey Maacá y a doce mil hombres de Tob. Los arameos enviaron a veinte mil soldados, y se quedaron en el campo junto con los soldados de Tob y Maacá. Por su parte, los amonitas salieron a la guerra y se formaron a la entrada de la ciudad. David se dio cuenta de esto, y envió a la batalla a Joab, junto con todo su ejército y sus mejores soldados.
Luego le puse un vestido de pura seda y finos bordados, y le puse calzado en sus pies. Así de amoroso fui con Jerusalén. Y no solo la alimenté bien, sino que la llené de grandes riquezas, como quien le regala a su novia brazaletes, collares, anillos, aretes, y una lujosa corona. Era la ciudad más hermosa de todas; ¡parecía una reina!