Éxodo 29:22 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual22 »Como el carnero se usó para consagrar a los sacerdotes, pondrás aparte la grasa de la cola, la grasa que cubre los intestinos y el hígado, el muslo derecho, los dos riñones y la grasa que los cubre. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196022 Luego tomarás del carnero la grosura, y la cola, y la grosura que cubre los intestinos, y la grosura del hígado, y los dos riñones, y la grosura que está sobre ellos, y la espaldilla derecha; porque es carnero de consagración. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente22 »Como este es el carnero de la ordenación de Aarón y de sus hijos, toma la grasa del carnero —que incluye la grasa de su cola gorda, la grasa que rodea las vísceras, el lóbulo largo del hígado y los dos riñones con toda la grasa que los rodea— junto con el muslo derecho. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)22 Tomarás la grasa y la cola del carnero, el sebo que cubre los intestinos, la telilla del hígado, los dos riñones y la enjundia de encima, y la espaldilla derecha, porque es un cordero para consagración de sacerdotes. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion22 Tomarás luego la grasa, y la cola del carnero, la grasa que cubre sus intestinos y el recubrimiento del hígado, los dos riñones y la grasa que hay sobre ellos, y la pierna derecha, pues es un carnero de consagraciones, Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197522 'Después tomarás el sebo del carnero, el rabo, el sebo que cubre el intestino, la membrana del hígado y los dos riñones, con el sebo que los envuelve, y la pierna derecha, porque éste es un carnero ofrecido para la investidura. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)22 También tomarás del carnero la grosura y la cola, y la grosura que cubre los intestinos y la grosura del hígado, y los dos riñones, y la grosura que está sobre ellos y la espaldilla derecha; porque es carnero de consagraciones. Ver Capítulo |
»Además, cuando el pueblo presente ofrendas para pedirle a Dios salud y bienestar, tú y tus hijos y tus hijas podrán quedarse con el pecho y la pierna del animal, pues esto es lo que les corresponde. Deberán comerlos en un lugar limpio, pero antes de eso realizarán la ceremonia de ofrecimiento ante el altar de Dios, y quemarán la grasa del animal. Esta orden es de Dios, y no cambiará jamás».