Éxodo 2:14 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual14 Aquel le respondió: —¿Y quién te ha dicho que tú eres nuestro jefe o nuestro juez, y que puedes mandarnos? ¿Acaso piensas matarme como mataste al egipcio? Al oír esto, Moisés se llenó de miedo y dijo: «Seguramente ya se supo que maté al egipcio». Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196014 Y él respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente14 El hombre le contestó: —¿Quién te nombró para ser nuestro príncipe y juez? ¿Vas a matarme como mataste ayer al egipcio? Entonces Moisés se asustó y pensó: «Todos saben lo que hice». Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)14 Y él le contestó: '¿Quién te ha puesto de jefe y juez sobre nosotros? ¿Y por qué no me matas como mataste al egipcio?' Moisés tuvo miedo, pues pensó: 'Este asunto ya se sabe. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion14 Y él respondió: ¿Quién te ha puesto como príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas acaso asesinarme como asesinaste al egipcio?° Entonces Moisés tuvo temor, y dijo: ¡Ciertamente el asunto ha sido descubierto! Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197514 Le respondió el agresor: '¿Quién te ha constituido príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas acaso matarme, como mataste al egipcio?'. Se asustó Moisés, pues se dijo: 'Ha corrido la noticia'. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)14 Y él respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esta cosa es descubierta. Ver Capítulo |
pisotearon los cadáveres y robaron todo lo que había en el pueblo. Se llevaron ovejas, vacas y burros, y todo lo que encontraron a su paso en el pueblo y en el campo. También entraron a las casas y las robaron, llevándose además todas sus riquezas, sus mujeres y sus niños. Así vengaron la violación de su hermana Dina.
Bastante daño nos has hecho con sacarnos de un país en donde siempre había abundancia de alimentos como lo era Egipto. Tú prometiste llevarnos a un territorio con muchos campos y muchas viñas, en donde siempre habría abundancia de alimentos. ¡Pero solo nos trajiste a morir a un desierto donde no hay nada bueno! ¿Y aun así quieres que te obedezcamos y te sigamos? ¿Crees que estamos ciegos? ¡No queremos verte, ni hablarte!»