Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Deuteronomio 23:3 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 3 (4) »Tampoco podrán entrar los amonitas, ni los moabitas, ni sus descendientes.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta la décima generación de ellos; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 »No se admitirá en la asamblea del Señor a ningún amonita ni moabita ni tampoco a sus descendientes hasta la décima generación.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Tampoco el mestizo será admitido en la asamblea de Yavé, ni aun en la décima generación.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 No entrará amonita ni moabita en la congregación de YHVH.° Ni aun en la décima generación entrarán en la congregación de YHVH,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 El bastardo no será admitido en la asamblea de Yahveh; ni siquiera en la décima generación entrará en ella.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová; ni aun en la décima generación entrará en la congregación de Jehová para siempre,

Ver Capítulo Copiar




Deuteronomio 23:3
11 Referencias Cruzadas  

En ese tiempo vi también que algunos judíos se habían casado con mujeres de países como Asdod, Amón y Moab.


3 (3.35) Tobías el amonita, que estaba con él, añadió: «¡El muro que están edificando es muy débil! ¡Basta que se suba una zorra para que se caiga!»


7 (1) Pero cuando Sambalat, Tobías, los árabes, los de Amón y los de Asdod se enteraron de que la reparación del muro de Jerusalén seguía adelante, y que ya se estaban cerrando las partes caídas, se enojaron muchísimo.


»Si un extranjero me adora, no tiene por qué decir: “Dios me apartará de su pueblo”. El hombre que no puede tener hijos tampoco debe decir: “Yo parezco un árbol seco”.


Acerca de la nación de Amón, Dios dijo: «El territorio de Gad era de los israelitas, pero me desobedecieron, y por eso ahora los amonitas, que adoran al dios Milcom, se han apropiado del país.


Dueño de todas tus riquezas es ahora tu enemigo. Tú misma viste entrar en el templo gente de otros pueblos, aunque Dios había ordenado que no debían entrar allí.


»Esta es otra orden que dio Moisés hace muchísimo tiempo: “Amen a su prójimo y odien a su enemigo”.


2 (3) »Tampoco podrán entrar los hijos de matrimonios entre hombres israelitas y mujeres extranjeras. Ninguno de sus descendientes podrá hacerlo.


—¡Ah, entonces no acepto comprarlo! —dijo el otro familiar—. Si lo compro, voy a perder todo ese dinero, y si nacen otros hijos, mis propios hijos recibirán menos herencia. Será mejor que lo compres tú.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos