Deuteronomio 16:18 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual18-19 »Dios le dará ciudades a cada tribu, y en cada ciudad se nombrarán jueces y autoridades, que deberán tratar a todos por igual. Gobernarán y juzgarán al pueblo con honestidad, y no aceptarán ninguna clase de soborno. Los sobornos hacen que una persona sabia y sincera se vuelva injusta. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196018 Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente18 »Nombra jueces y funcionarios de cada una de las tribus en todas las ciudades que el Señor tu Dios te da. Ellos tendrán que juzgar al pueblo con justicia. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)18 Establecerás jueces y magistrados para tus tribus en cada una de las ciudades que Yavé te dé, para que juzguen al pueblo según la justicia. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion18 En todas las ciudades que YHVH tu Dios te dé para tus tribus, pondrás jueces y oficiales, y juzgarán al pueblo con juicio recto. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197518 Constituirás jueces y escribas para tus tribus en todas las ciudades que Yahveh, tu Dios, te ha de dar, y ellos juzgarán al pueblo según justicia. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)18 Jueces y oficiales te pondrás en todas tus puertas que Jehová tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio. Ver Capítulo |
»Para que puedas hacerlo, debes elegir entre los israelitas a gente que pueda ayudarte. Busca gente que sea capaz y obediente a Dios, que no sean mentirosos ni favorezcan a nadie a cambio de dinero. A unos dales autoridad sobre grupos de mil personas, a otros sobre grupos de cien, a otros sobre cincuenta, y a otros sobre diez.
»Si varios hombres se pelean entre sí, y en su lucha golpean a una mujer embarazada, se hará lo siguiente: Si a la mujer no le pasa nada, pero muere el niño que llevaba en su vientre, el que resulte culpable deberá pagarle al esposo de la mujer lo que él pida, siempre y cuando los jueces consideren que lo que pide es justo.