Deuteronomio 12:2 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual2-3 »Destruyan todos los lugares donde adoran a sus dioses los pueblos que ustedes conquisten. Se encuentran por todos lados, y deben ser destruidos. Están en las montañas, en las colinas y bajo los árboles. Hagan pedazos las piedras y las esculturas de sus dioses, y quemen los maderos que ellos adoran. ¡Que no quede de ellos ni el recuerdo! Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19602 Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredaréis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos, y sobre los collados, y debajo de todo árbol frondoso. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente2 »Cuando expulses a las naciones que viven allí, deberás destruir todos los lugares donde rinden culto a sus dioses —sobre las cimas de las montañas y de los cerros, y debajo de todo árbol frondoso—; Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)2 Ustedes destruirán totalmente todos los sitios en donde los pueblos que van a desalojar han dado culto a sus dioses. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion2 Destruiréis completamente todos los lugares donde las naciones que vais a desposeer sirven a sus dioses: sobre los montes altos, encima de las colinas y bajo todo árbol frondoso. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19752 Destruiréis inexorablemente los lugares donde los pueblos que vais a expulsar han rendido culto a sus dioses: sobre las altas montañas, sobre las colinas y bajo todo árbol frondoso. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)2 Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que poseeréis sirvieron a sus dioses, sobre las altas montañas, y sobre los collados, y debajo de todo árbol verde: Ver Capítulo |
Josías destruyó además las imágenes y los pequeños templos de las colinas al este de Jerusalén, y los que había en el sur del Monte de los Olivos. El rey Salomón los había construido para adorar a los repugnantes dioses Quemós, dios de los moabitas, Milcom, dios de los amonitas, y Astarté, diosa de los sidonios. Después rellenó con huesos humanos los lugares donde habían estado esas imágenes. Luego fue a Betel, y derribó y quemó el altar que Jeroboam hijo de Nabat había construido allí, con el cual había hecho pecar a los israelitas.