Deuteronomio 10:9 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual9 y por eso a los de la tribu de Leví no se les dio ningún territorio propio, como se les dio a ustedes, pues Dios mismo sería su herencia. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19609 por lo cual Leví no tuvo parte ni heredad con sus hermanos; Jehová es su heredad, como Jehová tu Dios le dijo.) Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente9 Es por eso que la tribu de Leví no posee ninguna parte ni porción de la tierra como las demás tribus israelitas. El propio Señor es su preciada posesión, tal como el Señor Dios de Israel les dijo a los levitas). Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)9 Por eso Leví no ha compartido la herencia con sus hermanos; Yavé es su heredad, como Yavé, tu Dios, se lo dijo.)' Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion9 por lo cual Leví no tuvo porción ni herencia con sus hermanos: YHVH es su herencia, como YHVH tu Dios le había hablado. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19759 Por eso Leví no tuvo parte ni heredad entre sus hermanos, porque Yahveh es su heredad, como le dijo Yahveh, tu Dios. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)9 Por lo cual Leví no tuvo parte ni heredad con sus hermanos; Jehová es su heredad, como Jehová tu Dios le dijo.) Ver Capítulo |
»No se olviden de compartir sus productos con los de la tribu de Leví que viven en su ciudad, pues a ellos no se les dieron tierras para cultivar y a ustedes sí. »Cada tres años apartarán la décima parte de todo lo que cosechen durante el año, y la guardarán en la ciudad. Así, los de la tribu de Leví tendrán el alimento que necesiten. No solo ellos podrán tomar alimentos de allí, sino también los huérfanos, las viudas y los refugiados que vivan en la ciudad. Si obedecen estas instrucciones, Dios los bendecirá y todo les saldrá bien».
Los descendientes de José se habían dividido en dos tribus: la de Manasés y la de Efraín. Moisés ya había repartido la tierra al este del Jordán entre las tribus de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés. A los descendientes de Leví no les dio ningún territorio, pero sí les asignó ciudades donde vivir, y campos para criar sus animales.