2 Reyes 23:19 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual19 Josías quitó todos los pequeños templos que había en Samaria, como lo había hecho también en Betel. Los reyes de Israel los habían construido, provocando el enojo de Dios. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196019 Y todas las casas de los lugares altos que estaban en las ciudades de Samaria, las cuales habían hecho los reyes de Israel para provocar a ira, las quitó también Josías, e hizo de ellas como había hecho en Bet-el. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente19 Después Josías demolió todas las edificaciones que había en los santuarios paganos de los pueblos de Samaria, tal como lo hizo en Betel. Estas construcciones fueron obra de diversos reyes de Israel y con ellas hicieron enojar mucho al Señor. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)19 Josías hizo desaparecer todas las casas de los Altos Lugares que los reyes de Israel habían instalado en las ciudades de Samaría y que habían provocado la cólera de Yavé. Las trató igual como lo hizo con Betel. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion19 Josías también quitó todos los santuarios de los lugares altos que había en las ciudades de Samaria, que habían hecho los reyes de Israel para provocar ira, e hizo con ellos conforme a toda la obra que había hecho en Bet-’El. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197519 Josías hizo desaparecer también todos los templos de los lugares altos de las ciudades de Samaría que habían construido los reyes de Israel, con los que provocaron la ira de Yahveh, e hizo con ellos lo mismo que había hecho en Betel. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)19 Y todas las casas de los lugares altos que estaban en las ciudades de Samaria, las cuales habían hecho los reyes de Israel para provocar a ira a Jehová, las quitó también Josías, e hizo de ellas como había hecho en Betel. Ver Capítulo |
Manasés puso la imagen de la diosa Astarté en el templo de Dios, practicó la hechicería y la brujería, y se hizo amigo de los espiritistas y los brujos. También hizo quemar a su hijo como un sacrificio. Su comportamiento fue tan malo, que Dios se enojó mucho. Dios les había dicho a David y a su hijo Salomón: «De todas las ciudades de Israel, he elegido a Jerusalén, para poner allí mi templo y vivir en él para siempre.
Cuando terminó la celebración, todos los israelitas fueron a las ciudades de Judá, y a los territorios de las tribus de Benjamín, Efraín y Manasés, y destrozaron las imágenes que la gente adoraba. También destruyeron las imágenes de la diosa Astarté, y los pequeños templos de las colinas. No descansaron hasta acabar con todo eso. Luego regresaron a sus ciudades, cada uno a su hogar.