2 Reyes 10:31 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual31 A pesar de eso, Jehú no se preocupó por obedecer de todo corazón los mandatos del Dios de Israel. Siguió cometiendo los mismos pecados que Jeroboam, quien hizo pecar a los israelitas. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196031 Mas Jehú no cuidó de andar en la ley de Jehová Dios de Israel con todo su corazón, ni se apartó de los pecados de Jeroboam, el que había hecho pecar a Israel. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente31 pero Jehú no obedeció con todo el corazón la ley del Señor, Dios de Israel. Se negó a abandonar los pecados que Jeroboam hizo cometer a Israel. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)31 Pero Jehú no se preocupó de caminar con todo su corazón según la ley de Yavé, Dios de Israel. No se apartó de los pecados a los que Jeroboam había arrastrado a Israel. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion31 Pero Jehú no se cuidó de andar en las enseñanzas° de YHVH Dios de Israel con todo su corazón, ni se apartó de los pecados de Jeroboam, por los cuales había hecho pecar a Israel. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197531 Pero Jehú no procuró andar conforme a la ley de Yahveh, Dios de Israel, con todo su corazón ni se apartó de los pecados con que Jeroboán hizo pecar a Israel. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)31 Mas Jehú no cuidó de andar en la ley de Jehová, el Dios de Israel con todo su corazón, ni se apartó de los pecados de Jeroboam, el que había hecho pecar a Israel. Ver Capítulo |
No te hemos hecho caso, ni hemos obedecido las enseñanzas que nos diste por medio de tus profetas. No te hemos buscado, ni hemos dejado de hacer lo malo. ”Dios nuestro, tú ya nos lo habías advertido. Si no nos portábamos bien, caerían sobre nosotros maldiciones y castigos. Así nos lo había enseñado Moisés, que siempre estuvo a tu servicio. Y ya has cumplido tus amenazas contra nosotros y nuestros gobernantes. Nunca antes habías castigado a nadie como nos has castigado a nosotros. ¡La destrucción de Jerusalén ha sido terrible! Pero tú eres justo en todo lo que haces. Tú eres nuestro Dios, y ni así te hemos escuchado.