2 Crónicas 3:1 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual1-2 El día dos del mes de Ziv, cuando ya tenía cuatro años de reinar, Salomón dio la orden para que empezaran a construir el templo de Dios en Jerusalén. Lo construyeron en el lugar que David había elegido, es decir, en el terreno de Ornán el jebuseo, que está en el monte Moria, porque allí Dios se le había aparecido a David. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19601 Comenzó Salomón a edificar la casa de Jehová en Jerusalén, en el monte Moriah, que había sido mostrado a David su padre, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente1 Salomón comenzó a construir el templo del Señor en Jerusalén en el monte Moriah, donde el Señor se le había aparecido a David, su padre. El templo se construyó en el campo de trillar de Arauna el jebuseo; el sitio que David había elegido. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)1 Salomón comenzó, pues, a edificar la Casa de Yavé en Jerusalén, en el monte Moria, donde Dios se había manifestado a su padre David. Era el lugar preparado por David, la era de Ornán el jebuseo. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion1 Comenzó Salomón pues a edificar la Casa de YHVH en Jerusalem, en el monte Moriah, donde se había aparecido° a David su padre, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19751 Salomón comenzó a construir el templo de Yahveh, en Jerusalén, en el monte Moria, donde Yahveh se había aparecido a su padre David, en el lugar que David había preparado, en la era de Ornán el jebuseo. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)1 Entonces Salomón comenzó a edificar la casa de Jehová en Jerusalén, en el monte Moriah donde Jehová se había aparecido a David su padre, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo. Ver Capítulo |
El ángel que Dios había enviado a matar a la gente, llegó a Jerusalén. David lo vio cuando llegó a donde Arauna el jebuseo estaba limpiando el trigo. Como el ángel ya estaba a punto de destruir la ciudad, David dijo: «Dios mío, yo fui el que hizo mal; yo fui quien pecó contra ti. Por favor, no castigues a mi pueblo. Mejor castígame a mí y a mi familia». Dios envió a David este mensaje por medio del profeta Gad: «Ve y constrúyeme un altar en el lugar donde Arauna limpia el trigo». David obedeció el mensaje de Dios, y fue con sus sirvientes a construir el altar. Cuando Arauna vio que el rey se acercaba, salió y se inclinó ante él hasta tocar el suelo con su frente,