2 Crónicas 11:17 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual17 Durante tres años, toda esta gente le dio su apoyo a Roboam hijo de Salomón, y así fortalecieron el reino de Judá, siguiendo el buen ejemplo de David y Salomón. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196017 Así fortalecieron el reino de Judá, y confirmaron a Roboam hijo de Salomón, por tres años; porque tres años anduvieron en el camino de David y de Salomón. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente17 Esto fortaleció el reino de Judá, y durante tres años apoyaron a Roboam, hijo de Salomón, pues durante esos años ellos siguieron fielmente los pasos de David y de Salomón. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)17 y con su llegada se fortaleció el reino de Judá y el poder de Roboam, hijo de Salomón, por tres años. Pues siguieron el camino de David y de Salomón durante tres años. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion17 Así reforzaron el reino de Judá, y consolidaron a Roboam ben Salomón durante tres años, pues durante tres años anduvieron en el camino de David y de Salomón. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197517 De este modo fortalecieron el reino de Judá y consolidaron a Roboán, hijo de Salomón, durante tres años; pues durante tres años anduvieron por los caminos de David y de Salomón. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)17 Así fortificaron el reino de Judá, y confirmaron a Roboam, hijo de Salomón, por tres años; porque tres años anduvieron en el camino de David y de Salomón. Ver Capítulo |
En cuanto Roboam se dio cuenta de que su reino era firme y poderoso, él y todo el pueblo de Israel dejaron de obedecer la ley de Dios. Por esa razón, cuando Roboam cumplió cinco años en el reinado, Dios permitió que Sisac, rey de Egipto, conquistara a los israelitas. Sisac tenía un ejército de mil doscientos carros de combate y sesenta mil jinetes; además, venían con él soldados libios, suquienos y etíopes, en tal cantidad que no se podían contar. El rey de Egipto fue conquistando, una tras otra, las ciudades y fortalezas de Judá, y finalmente llegó hasta Jerusalén. Los principales jefes de Judá se habían reunido allí con Roboam, y fue entonces cuando el profeta Semaías les dijo: «Este es el mensaje de Dios para ustedes: “Como se olvidaron de mí, ahora yo los abandono y los dejo bajo el poder de Sisac”». Entonces los jefes y el rey reconocieron con humildad su maldad y confesaron: «¡El castigo de Dios es justo!» Cuando Dios se dio cuenta de que habían reconocido con humildad su pecado, les mandó este mensaje por medio de Semaías: «Ustedes han sido humildes al reconocer su pecado, y por eso no dejaré que Sisac destruya por completo Jerusalén. En poco tiempo los liberaré de su poder. Sin embargo, para que sepan cuán diferente es servirme a mí, que servir a los reyes de este mundo, serán servidores del rey de Egipto». Entonces Sisac atacó y conquistó a Jerusalén. Se llevó todos los tesoros del templo de Dios y del palacio real, incluyendo los escudos de oro que había hecho Salomón.