2 Corintios 6:15 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual15 Ni puede haber amistad entre Cristo y el diablo. El que es seguidor de Cristo no llama hermano al que no lo es. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196015 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente15 ¿Qué armonía puede haber entre Cristo y el diablo? ¿Cómo puede un creyente asociarse con un incrédulo? Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)15 ¿Podría haber armonía entre Cristo y Satanás? ¿Qué unión puede haber entre el que cree y el que ya no cree? Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion15 ¿Y qué concordia° del Mesías con Belial? ¿O qué parte del creyente con el incrédulo? Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197515 ¿Qué acuerdo puede haber entre Cristo y Beliar, o qué participación entre un creyente y un infiel? Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? Ver Capítulo |
Estaban pasando un rato agradable cuando, de pronto, unos hombres de la ciudad rodearon la casa y empezaron a golpear violentamente la puerta. Eran unos hombres malvados, los cuales le gritaron al dueño de la casa: —¡Qué salga el hombre que está de visita en tu casa! ¡Queremos tener relaciones sexuales con él!
Los hijos de Elí eran muy malos y no respetaban ni obedecían a Dios. Hacían cosas terribles con las ofrendas que la gente llevaba al santuario. Por ejemplo, la Ley de Dios decía que, al presentar las ofrendas, primero se debía quemar la grasa del animal y luego darle al sacerdote una porción de la carne. Sin embargo, cuando la gente apenas iba a quemar la grasa, venía un sirviente de los hijos de Elí y le decía al que presentaba la ofrenda: «Dame la carne que le toca al sacerdote, para que yo se la prepare. Debo llevarla cruda porque el sacerdote no la quiere ya cocida». A veces alguien contestaba: «Déjame quemar primero la grasa, y luego te llevarás lo que gustes». Pero el sirviente le respondía: «Si no me la das ahora, me la llevaré por la fuerza». Muchas veces el sirviente llegaba con un tenedor, lo metía en la olla donde se estaba cocinando la carne, y todo lo que sacaba era para los hijos de Elí.