1 Crónicas 9:31 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual31 Matatías, el encargado de preparar los panes para las ofrendas diarias, era el hijo mayor de Salum el coreíta, y pertenecía a la tribu de Leví. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196031 Matatías, uno de los levitas, primogénito de Salum coreíta, tenía a su cargo las cosas que se hacían en sartén. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente31 A Matatías, levita e hijo mayor de Salum el coreíta, se le confió la preparación del pan utilizado para las ofrendas, Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)31 Matatías, uno de los levitas, primogénito de Salum el coreíta, estaba al cuidado constante de las cosas que se freían en sartén. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion31 Matatías, uno de los levitas, primogénito de Salum coreíta, era responsable de las cosas que se preparaban en sartenes. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197531 Matitías, uno de los levitas, primogénito de Salún, el coraíta, era el encargado permanente de las cosas que se freían en sartén. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)31 Y Matatías, uno de los levitas, primogénito de Salum coreíta, tenía a su cargo las cosas que se hacían en sartén. Ver Capítulo |
Los hombres que regresaron a Jerusalén y estuvieron a cargo de vigilar las entradas del templo: Salum, Acub, Talmón, Ahimán. Los antepasados de Salum fueron: Coré, Ebiasaf, Coré. Salum fue el jefe de todos los guardianes de las entradas del templo, y hasta el momento en que esto se escribió tuvo la responsabilidad de vigilar el Portón del Rey, al oeste de la ciudad. Los antepasados de estos vigilaron antes las entradas del campamento de la tribu de Leví. Los parientes de Salum, del grupo familiar de Coré, eran los que cuidaban la entrada del templo. Tiempo atrás, sus antepasados habían sido los guardianes de la entrada al santuario en el desierto.
David y el profeta Samuel habían elegido a personas de confianza para vigilar la entrada del santuario. De los descendientes de esas personas se eligieron luego doscientos doce, para que cuidaran la entrada del templo de Dios. Estos guardianes fueron elegidos siguiendo su lista familiar, y de acuerdo a los lugares donde vivían.