1 Crónicas 13:1 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual1 David consultó a los jefes de su ejército, Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19601 Entonces David tomó consejo con los capitanes de millares y de centenas, y con todos los jefes. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente1 David consultó con todos sus oficiales, entre ellos los generales y capitanes de su ejército. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)1 David consultó con los jefes de millar y cien y con todos los oficiales. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion1 Entonces David tomó consejo con los capitanes de millares y de centenas, y con todos los jefes. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19751 Consultó David con los jefes de millares y de centenas y con todos los jefes Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)1 Entonces David consultó con los capitanes de miles y de cientos, y con todos los líderes. Ver Capítulo |
Luego el rey mandó a llamar a los líderes de Judá y de Jerusalén, para que se reunieran en el templo con él. A la cita acudieron todos los hombres de Judá, los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes y los profetas. Toda la nación, desde el más joven hasta el más viejo, fue al templo. Allí, el rey les leyó lo que decía el libro del pacto que habían encontrado.
y después les dijo a los israelitas: «Desde que Saúl era rey, nos hemos olvidado del cofre de nuestro Dios. Por eso, si ustedes creen que está bien, y si es la voluntad de nuestro Dios, vamos a llamar al resto del pueblo, y también a todos los sacerdotes y los ayudantes que están en sus ciudades y tierras de pastoreo. Los invitaremos para que, junto con ellos, traigamos el cofre del pacto de Dios».
En aquellos días, el santuario en donde el pueblo se reunía para adorar a Dios estaba en Gabaón. Ese santuario había sido construido en el desierto por Moisés, el servidor de Dios. En ese santuario estaba el altar de bronce que hizo Besalel, hijo de Urí y nieto de Hur. El cofre del pacto de Dios no estaba allí porque David se lo había llevado desde Quiriat-jearim hasta Jerusalén; allí lo había puesto en una carpa que él mismo había preparado. Un día, Salomón mandó llamar a todos los jefes del ejército, a los jefes del gobierno y a todos los jefes de las familias y de las tribus. Cuando todos llegaron, se fue con ellos al santuario de Gabaón a adorar a Dios. Allí Salomón le presentó a Dios mil ofrendas quemadas sobre el altar de bronce.