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Salmos 28:1 - Biblia Torres Amat 1825

1 A ti, oh Señor, clamaré, no te hagas sordo a mis ruegos, Dios mío; no sea que no haciendo tú caso de mí, llegue yo a contarme con los que bajan al sepulcro.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 A ti clamaré, oh Jehová. Roca mía, no te desentiendas de mí, Para que no sea yo, dejándome tú, Semejante a los que descienden al sepulcro.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 A ti elevo mi oración, oh Señor, roca mía; no cierres tus oídos a mi voz. Pues si guardas silencio, mejor sería darme por vencido y morir.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 A ti te llamo, Señor, Roca mía, no te hagas el sordo; no sea que, si guardas silencio, me ocurra como a los que bajan a la tumba.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 De David. A ti clamo, oh YHVH, Roca mía. No guardes silencio para conmigo, No sea que te desentiendas de mí, Y llegue a ser semejante a los que bajan al sepulcro.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 De David. A ti, Señor, yo clamo, no te estés, mi roca, mudo, no sea que si tú callas en mi caso, me iguale a los que descienden a la fosa.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Salmo de David A ti clamaré, oh Jehová, Roca mía; no te desentiendas de mí; para que no sea yo, dejándome tú, semejante a los que descienden a la fosa.

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Salmos 28:1
21 Referencias Cruzadas  

Con eso salvó su alma de caer en la muerte, y vivirá, y gozará de la luz.


Alcé mi voz para clamar al Señor; al Señor dirigí los clamores de mi plegaria.


Derramo en su presencia mi oración, y le represento la extrema tribulación mía.


Oyeme luego, ¡oh Señor!, mi espíritu ha desfallecido. No retires de mí tu rostro; haz que no haya de contarme ya entre los muertos.


El Señor es mi firme apoyo, mi asilo, y mi libertador. Mi Dios es mi socorro y en él esperaré. El es mi protector y mi poderosa salvación, y el amparo mío.


Clamaré, oh Dios mío, durante el día, y no me oirás; clamaré de noche, y no por mi culpa.


A voces clamé al Señor, y él me oyó benigno desde su santo monte.


¡Oh vosotros santos del Señor!, cantadle himnos, y celebrad su memoria sacrosanta.


¿Qué utilidad te acarreará mi muerte, y al descender yo a la corrupción del sepulcro? ¿Acaso el polvo cantará tus alabanzas, o anunciará tus verdades?


¡Oh, Señor!, tú lo has visto, no guardes más tiempo silencio. Señor, no te alejes de mí.


Oye, Señor, mi oración, y mi súplica; atiende a mis lágrimas; no guardes silencio; puesto que yo soy delante de ti un advenedizo y peregrino como todos mis padres.


Le diré a Dios: Tú eres mi amparo; ¿por qué te has olvidado de mí?; y ¿por qué he de andar yo triste, mientras me aflige el enemigo?


Atiende a la voz de mis súplicas; ¡oh mi rey y Dios mío!


No me anegue esta tempestad, ni me trague el abismo del mar, ni el pozo cierre sobre mí su boca.


Alcé mi voz y clamé al Señor, a Dios clamé, y me atendió.


¡Oh Dios! ¿Quién hay semejante a ti? No estés así en silencio; no te contengas, Dios mío.


traguémoslo vivo, como traga el sepulcro los cadáveres, y todo entero, como si cayese en una sima;


Porque él abatirá a los que se ven sublimados, humillará la ciudad altiva. La humillará hasta el suelo; la humillará hasta reducirla a polvo.


Los vivos, Señor, los vivos son los que te han de tributar alabanzas, como hago yo este día; el padre anunciará a sus hijos su fidelidad en las promesas.


Y le metió en el abismo, y le encerró, y puso sello sobre él, para que no ande más engañando a las gentes, hasta que se cumplan los mil años, después de los cuales ha de ser soltado por poco tiempo.


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