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Salmos 27:14 - Biblia Torres Amat 1825

14 Aguarda al Señor, y pórtate varonilmente; cobre aliento tu corazón, y espera con paciencia el Señor.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

14 Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

14 Espera con paciencia al Señor. Sé valiente y esforzado; sí, espera al Señor con paciencia.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

14 Confía en el Señor, ¡ánimo, arriba!, espera en el Señor.

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La Biblia Textual 3a Edicion

14 Aguarda a YHVH. ¡Esfuérzate y aliéntese tu corazón! ¡Sí, espera a YHVH!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

14 Espera en el Señor: corazón denodado y valeroso, espera en el Señor.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

14 Espera en Jehová; Esfuérzate, y Él fortalecerá tu corazón; sí, espera en Jehová.

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Salmos 27:14
31 Referencias Cruzadas  

Yo, Señor, aguardaré TU SALUD.


En el Señor ha puesto su esperanza.


En cualquier día que te invocare, óyeme benigno; tú aumentarás la fortaleza de mi al-ma.


Los inocentes y justos se han unido conmigo, porque yo esperé en ti.


Ni se burlarán de mí mis enemigos; porque ninguno que espere en ti quedará confundido.


Portaos varonilmente todos vosotros los que tenéis puesta en el Señor vuestra esperanza, y tened buen ánimo.


Así nuestra alma espera con paciencia al Señor; porque él es nuestro amparo y protector.


Espera en el Señor, y observa su ley; y te ensalzará para que entres a heredar la tierra; cuando hayan perecido los pecadores, lo verás.


Sé, pues, obediente al Señor, y preséntale tus súplicas. No tengas envidia del que hace fortuna en su carrera, del hombre que comete injusticias.


Con ansia suma estuve aguardando al Señor, y por fin inclinó a mí sus oídos,


¿Cómo no estará mi alma sometida a Dios, dependiendo de él mi salvación?


Tú, ¡oh alma mía!, mantente sujeta a Dios; pues de él viene mi paciencia.


No digas: yo me vengaré; sino espera en el Señor, y él te librará.


Porque reposará la mano del Señor sobre este monte santo de Sión, y debajo de él será desmenuzado Moab y demás enemigos nuestros, así como la paja que se trilla debajo de un carro falcado.


Mi alma te deseó en medio de la noche; y mientras haya aliento en mis entrañas, me dirigiré a ti desde que amanezca. Cuando hayas ejecutado tus juicios en la tierra, entonces aprenderán la justicia los moradores del mundo.


El pueblo de Sión morará en Jerusalén ; enjugarás tus lágrimas, ¡oh pueblo fiel! El Señor, apiadándose de ti, usará contigo de misericordia; al momento que oyere la voz de tu clamor, te responderá benigno.


Callen ante mí las islas, y tomen nuevas fuerzas las gentes; acérquense, y hablen después, y entremos juntos en juicio:


Me veis aquí a mí y a mis hijos, que me dio el Señor para que sirvan de señal y portento a Israel, de parte del Señor de los ejércitos, que habita en el monte de Sión.


Bueno es aguardar en silencio la salud que viene de Dios.


Porque la visión es de cosa todavía lejana; mas ella al fin se cumplirá, y no saldrá fallida. Si tardare, espérale, que el que ha de venir vendrá y no tardará.


Había a la sazón en Jerusalén un hombre justo y temeroso de Dios, llamado Simeón, el cual esperaba de día en día la consolación de Israel o la venida del Mesías, y el Espíritu Santo moraba en él.


Esta, pues, sobreviniendo a la misma hora, alababa igualmente al Señor, y hablaba de él a todos los que esperaban la redención de Israel.


Sabiendo nuestra venida los hermanos de esta ciudad, salieron a recibirnos hasta el pueblo llamado Foro Apio, y otros a Tres Tabernas. A los cuales habiendo visto Pablo, dio gracias a Dios, y cobró gran ánimo.


Si esperamos, pues, lo que no vemos todavía, claro está que lo aguardamos por medio de la paciencia.


Velad entretanto, estad firmes en la fe, trabajad varonilmente, y alentaos más y más.


para que según las riquezas de su gloria os conceda por medio de su Espíritu ser fortalecidos en virtud en el hombre interior,


Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en su virtud todopoderosa.


Todo lo puedo en aquel que me conforta, esto es, en Cristo .


corroborados en toda suerte de fortaleza por el poder glorioso de su gracia, para tener siempre una perfecta paciencia, y longanimidad acompañada de alegría,


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