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Proverbios 27:22 - Biblia Torres Amat 1825

22 Aun cuando majases al necio en un mortero, como se maja la cebada con el mazo, no desprenderías de él su necedad.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

22 Aunque majes al necio en un mortero entre granos de trigo majados con el pisón, No se apartará de él su necedad.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

22 Es imposible separar al necio de su necedad, aunque lo muelas como al grano en un mortero.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

22 Podrías moler al tonto en un mortero, pero su estupidez no lo dejaría.

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La Biblia Textual 3a Edicion

22 Aunque machaques al necio con el pisón del mortero, No le quitarás su necedad.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

22 Aunque machaques al necio en el mortero con la maza de moler el grano, no se apartará de él su necedad.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

22 Aunque majes al necio en un mortero entre granos de trigo majados con el pisón, no se apartará de él su necedad.

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Proverbios 27:22
14 Referencias Cruzadas  

Después de todos estos sucesos, no se convirtió Jeroboam de su vida perversa; antes al contrario, creó sacerdotes de los lugares altos, hombres del común del pueblo; todo el que quería se consagraba, y quedaba hecho sacerdote de los lugares altos.


Con lo que se levantó el faraón de noche, y todos sus servidores, y Egipto todo; y fueron grandes los alaridos en Egipto, porque no había casa en donde no hubiera algún muerto.


Entretanto avisaron al rey de los egipcios que el pueblo iba huyendo; y se trocó el corazón del faraón y de sus servidores en orden al pueblo, y dijeron: ¿En qué pensábamos al soltar a Israel para que dejase de servirnos?


Iré tras ellos, había dicho el enemigo, y los alcanzaré; partiré los despojos, y se hartará mi alma; desenvainaré mi espada, y los matará mi mano.


Las riquezas le sirven a los sabios de corona de gloria; la sandez de los necios es imprudencia.


y al cabo dirás: Me han azotado, pero no me han dolido los azotes; me arrastraron, mas yo nada he sentido: ¿cuándo quedaré despejado para volver a beber?


Como el perro que vuelve a lo que ha vomitado; así es el imprudente que repite o recae en su necedad.


Desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza no hay en él cosa sana, sino heridas, y moretones, y llaga corrompida que no ha sido curada, ni vendada, ni suavizada con bálsamo.


Si el negro etíope puede cambiar su piel, o el leopardo sus varias manchas, podréis también vosotros obrar bien, después de avezados al mal.


Señor, tus ojos están mirando siempre la fidelidad o verdad; azotaste a estos perversos, y no les dolió; los moliste a golpes, y no han hecho caso de la corrección; endurecieron sus frentes más que un peñasco, y no han querido convertirse a ti.


Habiéndose referido esto a Saúl, envió otros soldados; los cuales asimismo se pusieron a alabar a Dios. Despachó otros por tercera vez, que igualmente se pusieron a cantar las alabanzas de Dios. Entonces Saúl, lleno de cólera,


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