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Números 6:2 - Biblia Torres Amat 1825

2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando un hombre o una mujer hicieren voto de sacrificarse y quisieren consagrarse al Señor,

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Habla a los hijos de Israel y diles: El hombre o la mujer que se apartare haciendo voto de nazareo, para dedicarse a Jehová,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 «Da al pueblo de Israel las siguientes instrucciones. »Si alguien del pueblo, sea hombre o mujer, hace el voto especial de nazareo, consagrándose al Señor de manera especial,

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Di a los hijos de Israel: Si un hombre o una mujer se consagra a Yavé mediante el voto de nazireato,

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 Habla a los hijos de Israel, y les dirás: Cuando algún hombre o mujer haga voto especial de nazareo para dedicarse a YHVH,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 'Habla a los israelitas y diles: si un hombre o una mujer hace un voto especial, el voto del nazireato, para consagrarse a Yahveh,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Habla a los hijos de Israel, y diles: El hombre, o la mujer, cuando se apartare haciendo voto de Nazareo, para dedicarse a Jehová,

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Números 6:2
21 Referencias Cruzadas  

¿Pues en qué podremos conocer yo y tu pueblo haber hallado gracia en tu acatamiento, si no vienes con nosotros, para que seamos respetados de todos los pueblos que habitan en la tierra?


El que anda buscando pretextos para separarse del amigo, será cubierto de oprobio en todo tiempo.


Mas ellos respondieron: No lo beberemos porque nuestro padre Jonadab, hijo de Recab, nos dejó este precepto: Nunca jamás beberéis vino, ni vosotros, ni vuestros hijos;


Seréis santos para mí; porque santo soy yo el Señor, y yo os he separado de los demás pueblos, para que fueseis míos.


Si fuere varón de veinte años hasta sesenta, dará cincuenta siclos de plata del peso del santuario.


Si una mujer que todavía está en casa de su padre, siendo de menor edad, hace algún voto y se obliga con juramento, si su padre sabe el voto que hizo y el juramento con que obligó su conciencia, y calla, queda obligada al voto;


Y habló el Señor a Moisés, diciendo:


porque será grande en la presencia del Señor. No beberá vino ni cosa que pueda embriagar, y será lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre,


Y Pablo habiéndose aún detenido allí mucho tiempo, se despidió de los hermanos, y se embarcó para la Siria (en compañía de Priscila y de Aquila), habiéndose hecho cortar antes el cabello en Cencres, a causa de haber concluido ya el voto que había hecho.


Pablo, siervo de Jesucristo, apóstol por vocación divina, escogido para predicar la buena nueva de Dios,


¿O qué consonancia entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois templo de Dios vivo, según aquello que dice Dios: Habitaré dentro de ellos, y en medio de ellos andaré, y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.


Mas cuando quiso aquel Señor, que me destinó y separó desde el vientre de mi madre, y me llamó con su gracia,


Pues la ley constituyó sacerdotes a hombres flacos; pero la palabra de Dios, confirmada con el juramento que ha hecho posteriormente a la ley, estableció por sumo sacerdote a su Hijo Jesucristo, que es santo y perfecto eternamente.


esto es, no coma nada de lo que nace de la vid: no beba vino, ni sidra, ni coma cosa inmunda: en suma, que cumpla y guarde lo que le tengo mandado.


Mira, pues, que no bebas vino, ni sidra, ni comas cosa alguna inmunda;


porque has de concebir y parir un hijo, a cuya cabeza no tocará navaja; pues ha de ser nazareo, o consagrado a Dios, desde su infancia, y desde el vientre de su madre; y él ha de comenzar a libertar a Israel del poder de los filisteos.


Entonces descubriéndole la verdad, la dijo: Nunca jamás ha pasado navaja por mi cabeza; porque soy nazareo, esto es, consagrado a Dios desde el vientre de mi madre; si fuese rapada mi cabeza, se retiraría de mí la fortaleza mía, y perderé las fuerzas, y seré como los demás hombres.


Por tanto, se lo tengo ofrecido, a fin de que le sirva mientras viva. Con esto, adoraron allí al Señor; y Ana, estando orando, prorrumpió en este cántico:


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