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Mateo 5:39 - Biblia Torres Amat 1825

39 Yo os digo, que no hagáis resistencia al agravio; antes si alguno te hiriere en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

39 Pero yo digo: no resistas a la persona mala. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, ofrécele también la otra mejilla.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

39 Pero yo les digo: No resistan al malvado. Antes bien, si alguien te golpea en la mejilla derecha, ofrécele también la otra.

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La Biblia Textual 3a Edicion

39 pero Yo os digo: No resistáis al malvado; más bien, al que te golpea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

39 Pero yo os digo: no toméis represalias contra el malvado; si alguien te pega en la mejilla derecha, preséntale también la otra;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

39 Pero yo os digo: No resistáis el mal; antes a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;

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Mateo 5:39
24 Referencias Cruzadas  

Se acercó entonces Sedecías, hijo de Canaana, y dio un bofetón a Miqueas, diciendo: ¿Con que a mí me ha desamparado el espíritu del Señor y te ha hablado a ti?


Todos mis amigos han abierto contra mí su boca y zahiriéndome con oprobios me han abofeteado; se han saciado con el placer de ver mis penas.


No digas: yo me vengaré; sino espera en el Señor, y él te librará.


Tampoco digas: como él me trató a mí, así le trataré yo a él; pagaré a cada uno según sus obras.


Entregué mis espaldas a quienes me azotaban, y mis mejillas a los que mesaban mi barba; no retiré mi rostro de los que me encarnecían y escupían.


Presentará su mejilla al que le hiere; le hartarán de oprobios.


No procures la venganza, ni conserves la memoria a la injuria de tus conciudadanos. Amarás a tu amigo o prójimo como a ti mismo. Yo el Señor.


Tú ahora serás destruida, ¡oh ciudad de ladrones! Los enemigos nos sitiarán; herirán con vara la mejilla del juez o rey de Israel.


y al que quiere armarte pleito para quitarte la túnica, alárgale también la capa;


Y habiéndole vendado los ojos, le daban bofetones, y le preguntaban, diciendo: Adivina, ¿quién es el que te ha herido?


Y los escribas y fariseos le estaban acechando, a ver si curaría en sábado, para tener de qué acusarle.


Le dijo a él Jesús : Si yo he hablado mal, manifiesta lo mal que he dicho; pero si bien, ¿por qué me hieres?


Ya por cierto es una falta en vosotros andar en pleitos unos contra otros. ¿Por qué no toleráis antes el agravio?; ¿por qué antes no sufrís el fraude?


sino que os habéis olvidado ya de las palabras de consuelo, que os dirige Dios como a hijos, diciendo en la Escritura. Hijo mío, no desprecies la corrección o castigo del Señor, ni caigas de ánimo cuando te reprende.


Pero vosotros, ¡oh hermanos míos!, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador, con la esperanza de recoger el precioso fruto de la tierra, aguarda con paciencia que Dios envíe las lluvias temprana y tardía.


Así, pues, el que de veras ama la vida, y quiere vivir días dichosos, refrene su lengua del mal, y sus labios no se desplieguen a favor de la falsedad.


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