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Isaías 29:5 - Biblia Torres Amat 1825

5 Y será esto cosa repentina y no esperada. El Señor de los ejércitos visitará a esta muchedumbre, en medio de los truenos y de terremotos, y estruendo grande de torbellinos y tempestades, y de llamas de un fuego devorador.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Y la muchedumbre de tus enemigos será como polvo menudo, y la multitud de los fuertes como tamo que pasa; y será repentinamente, en un momento.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

5 »Pero de pronto, tus despiadados enemigos serán aplastados como el polvo más fino. Tus numerosos atacantes serán expulsados como la paja ante el viento. De repente, en un instante,

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Y, en un momento, de repente, la multitud de los atacantes será como paja al viento, y las huestes de tus enemigos como polvo fino.

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La Biblia Textual 3a Edicion

5 La multitud de tus enemigos será como granos de polvo. La multitud de tus agresores como nube de tamo. Pero de improviso, de repente,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Sucederá de improviso, en un instante: Será como polvo menudo la horda de tus orgullosos, como tamo que pasa la horda de los poderosos.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Y la multitud de tus extranjeros será como polvo pequeño, y la multitud de los terribles será como tamo que pasa; y será repentinamente, en un momento.

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Isaías 29:5
24 Referencias Cruzadas  

Serán entonces como pajas expuestas al soplo del viento, y como pavesas que esparce un torbellino.


No así los impíos, no así; sino que serán como el tamo o polvo que el viento arroja de la superficie de la tierra.


Vengan a ser como el polvo que arrebata el viento; y estréchelos el ángel del Señor.


El hombre será más apreciado que el oro, y más que el oro acendrado.


Porque tú has sido fortaleza para el menesteroso en su tribulación; su esperanza en la tormenta; su refrigerio en el ardor; pues el ímpetu u orgullo de los poderosos es como un torbellino que hace bambolear una pared.


Tú abatirás la arrogancia de los extranjeros a la manera que abate el sol ardiente en medio de una sequedad; y como ardor de nube abrasadora, harás secar los renuevos de esos prepotentes.


Y el Señor de los ejércitos, a todos los pueblos fieles les dará en este monte de la nueva Sión un convite de manjares mantecosos, un convite de vendimia o vinos exquisitos, de carnes gordas y de mucha sustancia, de vinos puros sin mezcla.


aquellos que con sus palabras inducían a los hombres a pecar, y armaban lazos al que en la puerta, o juzgado de la ciudad, los reprendía, y sin causa se alejaron del justo y de la justicia.


y queda todo hecho pedazos, como se rompe con un fuerte golpe una vasija de alfarero, sin que ninguno de sus tiestos sirva ni para llevar un ascua de un hogar, o para sacar un poco de agua de un pozo.


Porque he aquí lo que me ha dicho el Señor: De la manera que ruge el león o un leoncillo sobre su presa, y por más que vaya contra él una cuadrilla de pastores, no se acobarda con sus gritos, ni se aterrará por muchos que sean los que lo acometan, así descenderá el Señor de los ejércitos para combatir sobre el monte Sión y sobre sus collados.


Y por el terror vendrán a desfallecer sus fuerzas; y huirán despavoridos sus príncipes. Lo ha dicho el Señor, el cual tiene su fuego en Sión y su hogar en Jerusalén .


Por lo que se fue de allí Sennaquerib, rey de los asirios, y marchó y se volvió a su residencia de Nínive.


Cuantos árboles hay en el Líbano no bastarían para encender el fuego de su altar; ni todos sus animales para ser un holocausto digno de él.


Buscarás a esos hombres que se alzan contra ti, y no los hallarás; serán como si no fuesen, y quedarán como un esqueleto cuantos te hacen guerra.


Los aventarás, y el viento se los llevará, y los esparcirá el torbellino; y tú rebosarás de alegría en el Señor, y te regocijarás en el Santo de Israel.


Los pobres y menesterosos buscan agua, y no la hay; se secó de sed su lengua; yo el Señor los oiré benigno. Yo el Dios de Israel no los abandonaré.


Caerá sobre ti la desgracia, y no sabrás de dónde nace; y se desplomará sobre ti una calamidad, que no podrás alejar con víctimas de expiación; vendrá repentinamente sobre ti una imprevista miseria.


Yo anuncié mucho antes las cosas pasadas, y las predije e hice oír de mi propia boca; de repente las puse en ejecución, y se efectuaron.


A aquel que como por juguete derriba al suelo los valientes, y hace que sean entregados al saqueo los poderosos.


Mas vosotros, hermanos, no vivís en las tinieblas del pecado, para que os sorprenda como ladrón aquel día;


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